La empresa eléctrica estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que este sábado se produjo un disparo simultáneo de líneas de alta tensión que provocó la caída del sistema en la zona occidental de Cuba, dejando sin servicio a varias provincias, incluida La Habana.
La isla de Cuba ha sufrido este sábado una caída parcial del suministro eléctrico que ha dejado sin energía a la parte occidental del país, incluida la capital La Habana, según ha informado la empresa eléctrica estatal cubana Unión Eléctrica (UNE).
«A las 18.07 (hora local) ocurrió un disparo simultáneo de las líneas de 220 kilovatios de Matanzas a Cienfuegos y de Matanzas a Santa Clara provocando la división del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y posteriormente la caída de la zona occidental. Quedaron sin servicio Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana y Matanzas», ha informado el organismo en una publicación en sus redes sociales.
Las autoridades cubanas han confirmado que han puesto «en marcha los protocolos para la interconexión del SEN» después de la caída. Desde el Ministerio de Energía cubano, a través de una nota informativa, ya avisaban de unos niveles bajos que, aunque habituales en la isla, representan un estado de colapso operativo continuo del SEN.
«Con este pronóstico se estima una disponibilidad de 1080 MW con una demanda máxima de 3200 MW, para un déficit de 2120 MW, por lo que de mantenerse las condiciones previstas se pronostica una afectación de 2150 MW en este horario», han señalado como pronóstico de la jornada.
Cuba se encuentra colapsada por una profunda crisis energética agravada por el bloqueo energético y comercial impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a principios de este año. El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ha señalado hoy mismo que «la meta real del Gobierno estadounidense es provocar el mayor castigo posible al pueblo cubano para conseguir su rendición».
Pese a la situación, y mientras el régimen cubano avanza con un paquete de reformas que amplía el espacio para el sector privado, las exportaciones de combustible desde Estados Unidos hacia la isla registran un crecimiento sin precedentes.
De acuerdo con estadísticas de la Oficina del Censo de Estados Unidos, el valor de las exportaciones estadounidenses de combustibles y productos derivados del petróleo pasó de 87.000 dólares en enero a casi seis millones de dólares en abril.
