Abigail Waldman, dermatóloga del Hospital Brigham and Women’s afiliado a Harvard, explicó que lavarse solo con agua tibia puede ser suficiente para quienes no tienen piel grasa y detalló los pasos recomendados para mantener la salud del rostro.
Abigail Waldman, dermatóloga del Hospital Brigham and Women’s, afiliado a Harvard, indicó que las personas que no tienen piel grasa pueden lavarse el rostro únicamente con agua tibia. La especialista ofreció una serie de recomendaciones sobre el cuidado diario de la piel en un artículo publicado en el sitio de salud de Harvard.
Según Waldman, el daño solar acumulado con la edad se manifiesta en la cara y el cuello mediante piel seca, arrugas y manchas. La doctora afirmó que parte de ese daño puede revertirse con una rutina diaria de cuidado. La rutina que propone consta de tres pasos: lavar, hidratar y aplicar protector solar.
En relación con el lavado, Waldman recomendó hacerlo dos veces al día, al levantarse y antes de acostarse. Para quienes tienen piel seca, sugirió hacerlo una sola vez, preferiblemente por la noche. La especialista desaconsejó el uso de jabón en barra común, limpiadores con sulfatos o espumantes, y exfoliantes con partículas pequeñas, ya que pueden resecar o irritar la piel. En su lugar, recomendó elegir un limpiador suave para piel sensible y aplicarlo sobre el rostro y el cuello húmedos durante unos 20 segundos antes de enjuagar.
El segundo paso consiste en hidratar la piel mientras aún está húmeda. Waldman explicó que la hidratación crea una barrera protectora que evita la pérdida de humedad. Las personas con piel grasa deberían omitir este paso. Para una correcta hidratación, recomendó aplicar una pequeña cantidad de loción o crema en todo el rostro y el cuello, elegir productos con menos de 10 ingredientes o etiquetados para piel sensible, y buscar ingredientes como ácido hialurónico, niacinamida, ácido glicólico y escualeno. Para quienes tienen manchas oscuras, sugirió productos con vitamina C y ácido azelaico.
El tercer paso es la aplicación diaria de protector solar en la cara, debajo de los ojos, el cuello y las orejas. Waldman recomendó usar un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 y evitar presentaciones en aerosol por su contenido de alcohol. Aconsejó elegir protectores con hidratante incorporado y reaplicar cada dos horas si se permanece al aire libre por períodos prolongados.
Además, la dermatóloga señaló que no es necesario gastar en productos de alto costo. La aplicación regular de cremas o lociones antiedad de venta libre que contengan retinol puede mejorar la apariencia de las arrugas, disminuir las manchas solares y mejorar la textura de la piel.
