El vocero de la CAME, Salvador Femenia, declaró que las ventas minoristas PyME cayeron 0,2% interanual en agosto y acumulan una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año. En una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, sostuvo que el crecimiento del comercio electrónico no compensa la caída del consumo físico.
Buenos Aires, 12 septiembre (NA) — El vocero de la CAME, Salvador Femenia, afirmó que «falta una política hacia el sector PyME» al analizar la situación de las pequeñas y medianas empresas, el impacto de la caída del consumo, las importaciones y el escenario para los próximos meses.
Los datos de la entidad indican que las ventas minoristas PyME cayeron 0,2% interanual en agosto y acumularon una baja de 2,4% en los primeros ocho meses del año. «Evidentemente falta una política hacia el sector PyME», sostuvo Femenia y solicitó medidas más activas para las pequeñas y medianas empresas.
En la entrevista, Femenia describió la situación del sector: «Estamos en un momento complicado por la baja del consumo y por la restricción que existe sobre la posibilidad de consumir. Eso afecta a todo el comercio PyME y también a la industria, porque buena parte de lo que produce la industria PyME está destinado al mercado interno. Y, al no haber demanda en el comercio, tampoco hay demanda para la industria».
Consultado sobre las señales del consumo que no aparecen en los números macro, Femenia señaló: «En las últimas paritarias, lo que se firmó puede estar más o menos en línea con la inflación, pero la mayoría de los gremios acumula un atraso hacia atrás de entre 10 y 12%. El Gobierno le puso un límite a las paritarias del 1%, estimando que había que firmar de acuerdo con la inflación esperada. Lo que pasó es que esa inflación esperada después fue bastante más alta. Lo transitamos durante todo el período preelectoral y eso produjo un atraso. Después, con el ajuste de tarifas, casi siempre por encima de la inflación, hay que destinar un mayor porcentaje de los ingresos al pago de las facturas de servicios públicos, y eso también deja menos disponible para el consumo. Evidentemente, la situación de endeudamiento y las tasas altas en relación con la inflación hacen que el crédito no sea una herramienta para el consumo, ni tampoco un argumento de venta para el comerciante».
Sobre si las ventas online compensan la caída de las ventas físicas, Femenia respondió: «La reconversión del consumo es innegable, porque hay un crecimiento del sector de e-commerce, pero claramente no llega a compensar la caída del consumo físico. Hoy podemos determinar que el consumo total es una suma de los dos y que, dentro del consumo nacional, el comercio electrónico representa aproximadamente un 25%. Entonces, con ese porcentaje, de ninguna forma se puede inferir que compensa la caída del comercio físico en general».
En relación con el impacto de las importaciones, el vocero indicó: «La apertura de las importaciones impacta, sobre todo, a los productores de bienes que tienen similitud con lo que se importa. Vienen con una carga tributaria mucho menor a la que tenemos adentro y no podemos competir en estas circunstancias. Tenemos un costo argentino que no está resuelto y sentimos que, para esos sectores, evidentemente, la cancha está un poquito inclinada en contra. El sector que más impacto tiene con esto es el textil, claramente; es el sector más afectado por la ola de importaciones. Dentro de este tema, digamos que hay cierta ventaja para el consumidor, porque ve precios más baratos en algunos artículos».
Al cumplirse 1000 días del gobierno de Javier Milei, Femenia realizó un balance: «Estamos de acuerdo desde un principio con que había que corregir la economía, porque había muchos factores que estaban totalmente fuera de lo normal. La verdad es que este Gobierno agarró una situación, un escenario muy complicado, y creo que corrigió un montón de cosas. Estamos de acuerdo con la baja de la inflación y estamos de acuerdo con el equilibrio fiscal, pero evidentemente falta una política hacia el sector PyME, que realmente mueve gran parte de la economía, que es el gran motor de la economía. Y creo que el tema de las importaciones tendría que haber equilibrado un poco más la posibilidad de competir, más allá del esfuerzo que hizo cada uno en corregir sus costos. Había una inversión previa también en tecnología, pero no se puede competir con la carga tributaria que tenemos».
Respecto del escenario para los próximos meses, Femenia manifestó: «Ya hay un clima, o una sensación, de que se está empezando una competencia en el año electoral, sobre todo por lo que se ve en los movimientos políticos. Y creo que la gente, de alguna manera, no deja de comprar dólares, porque es una forma de cubrirse de cara a lo que puede venir. Siempre genera incertidumbre un proceso político. De cara hacia adelante, no vemos mucha posibilidad de que el escenario cambie. Más allá de que creemos que el Gobierno está tomando alguna medida, la oferta de créditos hipotecarios a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que va a fondear bancos para que tengan mayor plazo para créditos hipotecarios, puede reactivar algún sector de la construcción. También está el tema de los autos. Pero el consumo general todavía no tiene ningún incentivo a la vista como para que cambie la situación actual».
Finalmente, ante la consulta sobre qué le pediría al presidente Javier Milei antes de las elecciones de 2027, Femenia dijo: «Le pediría al presidente políticas más activas hacia la pequeña y mediana empresa. Hoy no las tenemos. La verdad es que necesitamos políticas más activas, directas».
