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domingo, 13 septiembre, 2026
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Jersey+: el primer tambo robotizado de raza Jersey de Argentina

La familia Dalmasso inauguró en María Juana, Santa Fe, un tambo estabulado con tres robots de ordeño DeLaval VMS V300, destinado exclusivamente a vacas Jersey. El proyecto se desarrolló durante seis años con capital propio.

En María Juana, localidad del departamento Castellanos, provincia de Santa Fe, la familia Dalmasso puso en funcionamiento el primer tambo de Argentina estabulado y totalmente robotizado destinado exclusivamente a vacas de la raza Jersey. El establecimiento, denominado Jersey+, fue inaugurado oficialmente el 26 de agosto con la presencia de productores, autoridades nacionales, provinciales y comunales, representantes de universidades y empresas del sector agropecuario.

El proyecto cuenta con tres robots de ordeño DeLaval VMS V300 instalados en un galpón tipo freestall de 120 por 30 metros, con camas de goma, ventiladores, rascadores y un sistema de tráfico guiado mediante sensores que registra la ubicación y el comportamiento de cada animal. La estructura es de alma llena y funciona con estabulación libre y raciones individualizadas. Según la familia, el objetivo es reducir el estrés, mejorar el confort y evitar la sobreexigencia nutricional para prolongar la vida productiva de las vacas.

El sistema permite que la vaca concurra al ordeño cuando lo decide; el robot la identifica, reconoce sus características y realiza el procedimiento de manera automática. El sistema registra información productiva y de comportamiento que puede utilizarse para detectar cambios vinculados con la salud, reproducción o desempeño del animal.

La elección de la raza Jersey responde a un objetivo de sólidos útiles. La familia trabaja con una meta de entre 9,20% y 9,40% de sólidos útiles en la leche, parámetros que registra su tambo convencional y que busca mantener o superar con el nuevo sistema. Agustín Robredo, presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Jersey, destacó durante la inauguración que rodeos de esta raza con entre 9,15% y 9,40% de sólidos útiles pueden alcanzar hasta un 26% más de valor líquido por litro entregado a la industria, dependiendo del esquema de pago y de la composición de la leche. También señaló que una Jersey consume en promedio unos 19 kilos de materia seca diarios y puede alcanzar hasta seis partos a lo largo de su vida productiva.

Adrián Dalmasso, impulsor del proyecto, explicó: “A mí siempre me gustó la calidad y no la cantidad”. Agregó que la robotización permite considerar a cada vaca individualmente y darle una alimentación acorde con su producción y necesidades. “Nosotros vamos más a la eficiencia y a la calidad para algún día poder tener algún producto procesado por nosotros o con una empresa, estamos trabajando en este momento para ver la posibilidad de hacer algo diferenciado”, dijo. Sobre la raza, sostuvo que “es mucho más simple, come menos cantidad de alimento, tiene mayor proteína, tiene una beta-caseína que hace que la leche sea digerida por la mayoría de las personas, tiene muchas bondades”.

El establecimiento se asienta sobre 800 hectáreas de tierras Clase 1, en una región con aproximadamente 1.000 milímetros de precipitaciones anuales y rendimientos promedio de la última década de entre 12.000 y 13.000 kilos por hectárea de maíz, ya sea para picado o grano, además de entre 45 y 50 quintales de soja. Adrián Dalmasso contó a Clarín Rural: “Desde hace treinta años venimos rotando sobre tierras que venían de pasturas con muy altos niveles de fertilidad, pero siempre tuvimos la idea de hacer una fertilización de reposición, de tener los lotes igual que como los dejó el abuelo y mi padre, y transmitirles a nuestros hijos que los dejen como nosotros, siempre tener una tierra de buena calidad”. Y remarcó: “Nuestra idea siempre fue hacer una agricultura sustentable, no una agricultura de minería, de extracción”. Para los Dalmasso, “para hacer un buen tambo hay que ser un buen agricultor”.

La historia familiar se remonta a 1985, cuando Luis Dalmasso puso en marcha el primer establecimiento tambero con vacas Holando Argentino. Tras un período de cierre, la actividad se retomó en 2018 cuando la familia incorporó una vaca Jersey llamada La Lucerita para que los sobrinos de Adrián tomaran leche de tambo. Esa primera Jersey fue el punto de partida para la transformación productiva que derivó en Jersey+. Luis Humberto Dalmasso, de 86 años, recordó durante la inauguración que comenzó a trabajar en el campo en 1957, observando a su hermano Selmo. La familia comenzó trabajando campos alquilados y luego adquirió tierras propias. También fue pionera en la incorporación de inseminación artificial en la región durante las décadas de 1960 y 1970. Hoy conviven tres generaciones: Luis Humberto, Adrián y Manuel Dalmasso, de 27 años, ingeniero agrónomo.

La inversión se desarrolló durante seis años, desde 2020, con ahorro y capital propio generado por las actividades agrícolas y ganaderas, sin recurrir a créditos bancarios. Adrián Dalmasso explicó que la decisión estuvo vinculada al costo financiero y a una cuestión familiar, para evitar dejar una deuda que pudiera convertirse en un problema para sus hijos mientras cursaban estudios universitarios. “Fue un proceso lento, con plata genuina durante seis años”, resumió.

La familia mantendrá en funcionamiento su tambo convencional en paralelo con Jersey+. La planificación contempla 300 vacas en el establecimiento convencional y unas 220 en el sistema robotizado, para alcanzar un rodeo productivo total cercano a los 500 animales. La producción diaria ronda los 5.000 litros, aunque puede acercarse a los 7.000 litros en determinados períodos. La meta declarada no es aumentar el volumen sino obtener más sólidos por litro, mayor eficiencia de conversión, más información por animal y mayor producción de valor por hectárea.

Respecto del empleo rural, la familia sostiene que la automatización no elimina la necesidad de trabajadores sino que modifica sus funciones. La convivencia entre el tambo convencional y el robotizado demanda personal para el manejo de raciones, mantenimiento de instalaciones, interpretación de datos, sanidad, reproducción y gestión del rodeo. El trabajo físico asociado al ordeño pierde peso y gana importancia la capacitación técnica. El proyecto también busca convertirse en un espacio de investigación, capacitación y generación de conocimiento, con posibilidad de articular experiencias y datos con la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de Esperanza. La intención es que los datos producidos por sensores y robots puedan servir para estudiar nuevas formas de producir leche, mejorar el bienestar animal y evaluar el comportamiento de la raza Jersey bajo un sistema intensivo y automatizado.

Adrián Dalmasso afirmó: “Soy un apasionado de lo que hago, lo llevo en la sangre, es una vocación; cuando uno estudió y sigue estudiando, trabaja, se proyecta a mejorar y hace las cosas con amor, los resultados se terminan viendo”. Y concluyó: “El proyecto empezó hace 40 años, con mi papá y mi mamá trabajando en el bienestar de la familia. Nuestra idea es ir formando algo que sea realmente un estilo de vida mejor para nosotros y para la comunidad, desarrollarnos en algo que uno lo lleva en el corazón. Trabajar por un mundo mejor es el legado que queremos transmitir”.

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