Las autoridades de 42 estados y el Distrito de Columbia deberán aplicar nuevas normas laborales establecidas por la One Big Beautiful Bill Act, lo que podría dejar sin seguro médico a unos cinco millones de personas en los próximos años.
Las autoridades de 42 estados y el Distrito de Columbia deberán aplicar las nuevas normales laborales establecidas por la One Big Beautiful Bill Act. Los nuevos requisitos podrían hacerle perder el acceso al seguro médico a unos cinco millones de personas en los próximos años.
Legisladores republicanos y funcionarios de la Administración Trump han descrito esta política como una forma de combatir el despilfarro, el fraude y el abuso en el programa Medicaid.
“Los beneficiarios que forman parte de la población cubierta por la expansión de Medicaid o Medicare deben trabajar o ser voluntarios al menos 80 horas al mes, asistir a la escuela al menos a tiempo parcial o participar en programas de capacitación laboral”, informa el sitio The Hill.
Un artículo de CNN agrega que «el proyecto de ley exige que los inscritos en la expansión de Medicaid de 19 a 64 años trabajen, hagan voluntariado, asistan a la escuela o participen en un programa de empleo a menos que sean elegibles para ciertas exenciones».
Un problema a futuro
Debido a las nuevas regulaciones, añade CNN, «unos 5,3 millones de personas más se queden sin seguro en el año 2034 debido al requisito de trabajo, según una estimación realizada por la Oficina de Presupuesto del Congreso en 2025».
“Debido a estos requisitos, una persona que lucha por su vida en tratamiento activo contra el cáncer ahora también tendrá que superar obstáculos que, para algunos, serán insuperables para obtener o mantener la cobertura”, declaró a la CNN Jennifer Hoque, directora asociada de políticas de la Sociedad Americana contra el Cáncer.
El sitio The Hill explica cinco conclusiones fundamentales que pueden extraerse de las nuevas medidas:
- Exclusión muy limitada para personas «médicamente frágiles». La ley incluía una serie de excepciones para ciertas poblaciones vulnerables, entre ellas una para las personas que son «médicamente frágiles». Pero no había una definición clara de lo que eso significaba. Los estados tendrán cierta libertad para decidir qué afecciones médicas cumplen los requisitos, pero las nuevas normas vinculan implícitamente la definición de fragilidad médica con la capacidad de una persona para trabajar.
- Información basada en la autodeclaración. Durante el primer año de implementación de las nuevas normas, los estados permitirían que las personas declaren públicamente en su formulario de renovación de Medicaid que cumplen con los requisitos para una exención. A partir de 2027, los estados podrían verificar las exenciones utilizando datos de reclamaciones y otros recursos disponibles.
- Oposición de grupos de pacientes. Los grupos críticos de las normas advierten que al reducir la exención, muchas personas con necesidades medidas graves tendrán que demostrarlo para tener Medicaid. Los afectados serían los enfermos de VIH-sida y hepatitis, entre otros.
- Millones de personas podrían perder su cobertura. La mayoría de los beneficiarios ya trabajan o no pueden encontrar empleo. Al aprobarse la ley, la Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que alrededor de 5 millones de personas se quedarían sin seguro médico para 2034.
- Impacto en los estados. La medida se aplica solo a los estados que ampliaron el programa Medicaid que disponen de un breve plazo para la implementación antes de que entren en vigor los requisitos. El cambio en la definición de «fragilidad médica» con respecto a lo que los estados habían previsto, probablemente también supondrá una carga financiera. La One Big Beautiful Bill Act prevé una asignación única de 200 millones de dólares para ayudar con los costos de implementación.
