La compañía Meta anunció que a partir del 8 de mayo de 2026 la mensajería privada de Instagram dejará de contar con cifrado de extremo a extremo, lo que permitirá a la empresa acceder al contenido de las conversaciones de los usuarios.
La empresa Meta, propietaria de Instagram, WhatsApp y Facebook, comunicó que desde el 8 de mayo de 2026 eliminará el cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos (DM) de Instagram. Según informó la compañía en su página de ayuda, a partir de esa fecha podrá acceder al contenido de los mensajes, incluyendo imágenes y mensajes de voz, para alimentar sus sistemas de inteligencia artificial.
El cifrado de extremo a extremo es un sistema de seguridad que, en teoría, impide que terceros —incluida la propia plataforma— lean el contenido de las comunicaciones. Sin embargo, especialistas en seguridad informática señalaron que esta medida representa un reconocimiento de que la compañía ya podría haber tenido acceso a los mensajes con anterioridad, de forma solapada.
En el ámbito judicial, los mensajes enviados a través de aplicaciones de mensajería no constituyen por sí mismos prueba directa de los hechos que se pretenden acreditar. La posibilidad de alteración de esos contenidos y las dificultades para garantizar su integridad a lo largo del tiempo, especialmente con el desarrollo de la inteligencia artificial, limitan su valor probatorio. Las capturas de pantalla, incluso certificadas por escribano público, tampoco son consideradas prueba electrónica en sentido estricto.
Para que un mensaje tenga valor en un proceso judicial, se requiere el reconocimiento expreso de las partes involucradas o la intervención de peritos informáticos que verifiquen la procedencia y autenticidad de la información mediante análisis forenses de los dispositivos. También pueden sumarse testimonios o informes requeridos a las plataformas.
En el caso de WhatsApp, la plataforma incorporó el cifrado de extremo a extremo en abril de 2016. Con anterioridad a esa fecha, sus políticas de privacidad indicaban que no se almacenaban los mensajes “en el curso normal de los negocios”, una formulación que dejaba margen para interpretar que sí los conservaban.
La eliminación del cifrado en Instagram implica, en concreto: acceso al contenido de las conversaciones; incremento del riesgo de filtraciones, ya que a mayor disponibilidad de datos en servidores, mayor posibilidad de hackeos o fugas; y mayor perfilamiento de los usuarios y personalización de contenido, ya que los mensajes pueden ser utilizados para alimentar algoritmos de publicidad o inteligencia artificial.
Incluso si el contenido de los mensajes permanece inaccesible debido al cifrado, existe la posibilidad de requerir los metadatos. Esta información —que no se encuentra encriptada— puede incluir datos como el número telefónico asociado a la cuenta, direcciones IP, identificadores del dispositivo, ubicación aproximada, idioma, zona horaria, foto de perfil, sistema operativo y registros de comunicaciones entrantes y salientes.
