El juez federal Daniel Rafecas llamó a indagatoria a cuatro integrantes de la Policía Federal Argentina por su presunta participación en el asesinato de tres sacerdotes y dos seminaristas en la iglesia de San Patricio, ocurrido el 4 de julio de 1976.
El juez federal Daniel Rafecas citó a indagatoria a cuatro integrantes de la Policía Federal Argentina (PFA) en el marco de la causa por la Masacre de San Patricio, ocurrida el 4 de julio de 1976. La información fue difundida este martes por la agrupación Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia, que actúa como querellante en el expediente.
Los convocados son el exoficial ayudante Miguel Ángel Romano, el sargento Atilio Edgardo Juárez, el agente Serafín Losada y el oficial principal Héctor Roberto Olivetto. Según la querella, los cuatro están sospechados de haber liberado la zona para que otros efectivos ingresaran a la parroquia y asesinaran a los religiosos. En el caso de Olivetto, se lo vincula además con un presunto encubrimiento posterior, ya que la seccional a su cargo tuvo a su cargo las actuaciones policiales del sumario de instrucción.
La causa, que durante años formó parte de la megacausa ESMA, fue derivada al juzgado de Rafecas en 2022 a partir de pruebas que indican que el ataque habría sido una represalia de la Policía Federal por la explosión ocurrida en el edificio de Coordinación Federal el 2 de julio de 1976.
En la madrugada del 4 de julio de 1976, los sacerdotes Alfredo Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti fueron asesinados en el interior de la iglesia. En el lugar se encontraron pintadas que vinculaban el crimen con Coordinación Federal. Una de ellas decía: “Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria”. Otra: “Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes y son MSTM”.
Según la querella, un móvil de la comisaría 37 a cargo de Romano acudió al lugar tras el llamado de vecinos que habían visto dos vehículos sospechosos. Los policías habrían identificado a los ocupantes de dos autos Peugeot 504, que esperaban a los sacerdotes, y luego advirtieron a los vecinos que no salieran de sus casas si escuchaban disparos.
Las indagatorias están previstas para fines de junio, pocos días antes del 50º aniversario del crimen. “Esta noticia alimenta la esperanza de que el mayor ataque cometido contra la Iglesia católica en Argentina no permanezca impune”, señalaron desde Palotinos por la Memoria.
