Fuerzas estadounidenses implementan restricciones marítimas cerca de puertos iraníes, en una medida que incrementa la tensión regional y afecta el tráfico en una vía crucial para el petróleo global. Desde Washington se afirma que hubo contactos para reanudar negociaciones.
WASHINGTON.- Las fuerzas de Estados Unidos iniciaron este lunes un bloqueo naval que restringe el acceso a puertos y zonas costeras de Irán en el Golfo Pérsico, el mar de Omán y partes del mar Arábigo. La medida, ordenada por el presidente Donald Trump, busca aumentar la presión sobre el gobierno iraní para que retome las negociaciones diplomáticas, tras el fracaso de la cumbre de paz celebrada el fin de semana en Islamabad.
En declaraciones desde la Casa Blanca, Trump afirmó que recibieron una comunicación desde Teherán expresando el deseo de llegar a un acuerdo. «Recibimos una llamada esta mañana de las personas indicadas y desean llegar a un acuerdo», señaló, sin ofrecer detalles sobre los interlocutores. El mandatario insistió en que su objetivo principal es evitar que Irán obtenga un arma nuclear y advirtió que no permitirá que el régimen «chantajee o extorsione» al resto del mundo.
Hasta el momento, no ha habido confirmación oficial por parte de Irán sobre un nuevo acercamiento, luego del diálogo de 21 horas en Islamabad que fue liderado por el vicepresidente estadounidense JD Vance.
El Comando Central de EE.UU. (Centcom) desplegó al menos 15 buques de guerra para respaldar la operación, que según Washington permitirá el tránsito de embarcaciones entre destinos no iraníes a través del estratégico estrecho de Ormuz. Autoridades citadas por The Wall Street Journal indicaron que cualquier buque sospechoso de violar el bloqueo podría ser abordado, recurriendo a fuerzas especiales si fuera necesario.
Irán respondió calificando el bloqueo como «un acto de piratería». El general de brigada Reza Talaei-Nik, vocero del Ministerio de Defensa iraní, advirtió que los esfuerzos militares extranjeros para patrullar la zona agravarían la crisis energética mundial. Las Fuerzas Armadas de Irán emitieron un comunicado afirmando que «la seguridad de los puertos de la región es o para todos o para nadie».
Aliados de Estados Unidos en la OTAN, como Gran Bretaña y Francia, se distanciaron de la medida y afirmaron que no participarían en el bloqueo, resaltando la necesidad de reabrir el estrecho.
La tensión renovada impactó inmediatamente en los mercados, con el precio del petróleo acercándose nuevamente a los 100 dólares por barril. El estrecho de Ormuz es una ruta crítica por la que transita aproximadamente un quinto del petróleo crudo global.
