Juan José Chacón, productor de Pozuelo de Calatrava, Ciudad Real, reemplazó parte de sus cultivos tradicionales por pistacheros y, entre 2010 y 2016, triplicó su capital. Castilla-La Mancha concentra más del 80% de la producción española de pistacho.
Juan José Chacón, productor agrario de la zona de Pozuelo de Calatrava, en Ciudad Real, España, dejó atrás buena parte de sus cultivos de cereales y olivo para plantar pistacheros. Según declaró al programa Equipo de Investigación de La Sexta, entre 2010 y 2016 el capital de su explotación se multiplicó por tres. Actualmente, su explotación mueve alrededor de 650.000 euros al año, frente a los 40.000 euros anuales que obtenía con los cultivos tradicionales.
La decisión de Chacón se basó en su análisis del mercado: advirtió que la gran cantidad de explotaciones de olivos y cereales en España generaba alta competencia y precios en declive. Al mismo tiempo, anticipó el aumento de la demanda de pistacho. «Creímos en el futuro del pistacho y apostamos», explicó el agricultor.
Para consolidar su posición, reinvirtió parte de las ganancias en nuevos terrenos y aumentó la superficie disponible para la explotación.
Otros productores de Castilla-La Mancha replicaron su camino. Según datos citados por El Periódico, la región concentra actualmente más del 80% de la producción española de pistacho y ocupa el cuarto puesto mundial en superficie dedicada a este cultivo. Las condiciones climáticas de la zona, con inviernos fríos y veranos secos y calurosos, coinciden con las necesidades del árbol.
Los árboles pistacheros o alfónsigos, cuyo nombre científico es Pistacia vera, necesitan varios años para empezar a producir cantidades importantes.
El aumento de la demanda de pistacho se aceleró a partir de 2021 con la aparición del chocolate Dubái, creado por la emprendedora británico-egipcia Sarah Hamouda. Inspirado en el postre árabe knafeh, combina chocolate con leche, crema de pistacho, tahini y masa kadayif.
