Un análisis de Fundar y Argendata detalla la presión fiscal, la regresividad y la ineficiencia del sistema tributario argentino, y propone una reforma que redistribuya la carga sin aumentar la recaudación.
Buenos Aires, 6 de agosto (NA). Un informe elaborado por Fundar y Argendata analiza el sistema tributario argentino y plantea una serie de propuestas para reformarlo. Según el documento, Argentina recauda alrededor del 27,6% del PBI, la segunda carga más alta de América Latina, detrás de Brasil. Sin embargo, la presión tributaria efectiva sobre el sector formal supera el 42% debido a la alta informalidad.
El estudio señala que el sistema tributario argentino se apoya principalmente en impuestos indirectos como el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto al cheque y las retenciones, mientras que los gravámenes sobre ingresos y patrimonios tienen menor peso. Esta estructura, según el informe, es regresiva: el decil más pobre destina más del 35% de sus ingresos al pago de impuestos, mientras que el decil más rico paga menos del 25%.
El documento también menciona la ineficiencia de ciertos tributos. Las retenciones desalientan la exportación y la producción; Ingresos Brutos se aplica en cascada y afecta a las cadenas productivas; y el impuesto al cheque penaliza la bancarización. Además, la evasión fiscal es alta: solo entre IVA y Ganancias de sociedades se pierden aproximadamente 8 puntos del PBI. El informe recuerda que Argentina realizó 59 blanqueos de capitales en cuatro décadas.
Otro aspecto señalado es la inestabilidad de las reglas tributarias y el carácter procíclico de la recaudación, que aumenta en períodos de crecimiento y se contrae en crisis. Esta dinámica, combinada con un gasto que también sigue el ciclo, contribuye a generar déficits que luego requieren ajustes.
Frente a este panorama, la propuesta de Fundar y Argendata no consiste en aumentar la presión tributaria, sino en redistribuir la carga hacia una estructura más simple, progresiva y menos distorsiva. Se sugiere reducir o eliminar impuestos como retenciones, Ingresos Brutos y el impuesto al cheque, y compensar la pérdida fortaleciendo los gravámenes sobre ingresos altos, patrimonios y rentas de recursos naturales.
También se plantea ampliar la base del Impuesto a las Ganancias, eliminar exenciones injustificadas y reforzar la persecución de la evasión. En materia de federalismo, el informe sostiene que la falta de coordinación entre Nación, provincias y municipios genera superposición de tributos, y que la Ley de Coparticipación vigente, de 1988, no refleja la realidad actual. Se propone armonizar Ingresos Brutos, desactivar las denominadas “aduanas internas” y sancionar una nueva ley de coparticipación.
El documento concluye que un sistema tributario eficiente y equitativo no genera desarrollo por sí solo, pero puede facilitarlo al mejorar las condiciones para producir e invertir y al recuperar espacio fiscal para financiar áreas como salud, educación, ciencia e infraestructura.
