El Gobierno y las automotrices negocian modificaciones al régimen de importación de vehículos electrificados, que incluiría un aumento del tope de precio FOB y cambios en la asignación de las cuotas.
El mercado automotor argentino se prepara para un nuevo llamado a participar del cupo de importación de autos electrificados, que podría incluir cambios en las condiciones vigentes. Según fuentes del sector, tanto el Gobierno como las terminales automotrices y los importadores independientes han solicitado modificaciones al régimen actual.
El cupo, tal como fue concebido, permite importar 50.000 unidades anuales de modelos electrificados con un precio FOB de hasta US$ 16.000. Esas unidades se dividen en partes iguales entre las terminales agrupadas en ADEFA y los importadores independientes nucleados en CIDOA.
Debido al tope de precio, el cupo ha beneficiado principalmente a importadores de marcas chinas, que ofrecen modelos con precios en origen competitivos. En menor medida, se sumaron productos de otros orígenes como India o Europa.
Entre las terminales, Ford obtuvo 10.000 unidades para el modelo Territory híbrido, lo que representó una quinta parte del cupo destinado a los fabricantes. Chevrolet, Stellantis y Renault también recibieron asignaciones, aunque en menor volumen.
Del lado de los importadores, BYD, BAIC y Grupo Corven concentraron la mayor parte de las 25.000 unidades restantes. El resto de los importadores recibió cantidades reducidas, lo que ha motivado su pedido de cambios.
Una de las principales solicitudes consiste en incrementar el tope FOB de US$ 16.000, ya sea para la totalidad del cupo o para un porcentaje de este, lo que establecería dos niveles de precio. Esto permitiría la entrada de modelos más caros, incluyendo marcas como Tesla, que actualmente no accede al cupo.
Otro punto en discusión es el criterio de asignación por grupo empresario en lugar de por razón social. Actualmente, la cuota se calcula por modelo y se ajusta según el precio en relación con el promedio ponderado, donde los modelos más baratos reciben más unidades.
El nuevo llamado se realizaría en octubre. La participación en la solicitud no implica el otorgamiento automático de las unidades, ya que el Gobierno establece condiciones como la prioridad para modelos más económicos y el mes estimado de nacionalización.
