El presidente Javier Milei habló por cadena nacional sobre las Islas Malvinas, anunció un decreto para endurecer sanciones a empresas que exploten petróleo en el archipiélago y convocó a la unidad política. El discurso marcó un cambio en la posición oficial sobre los habitantes de las islas.
El presidente Javier Milei pronunció un discurso por cadena nacional el [fecha], en el que se refirió a la causa Malvinas. Durante el mensaje, de poco más de quince minutos, el mandatario reivindicó el reclamo histórico argentino sobre el archipiélago, calificó a los kelpers como una “población implantada”, anunció sanciones contra empresas que exploten petróleo en las islas sin autorización argentina y presentó una nueva estrategia geopolítica para el Atlántico Sur.
En su discurso, Milei afirmó: “Las Islas Malvinas son argentinas por historia y por derecho. No hay discusión posible al respecto”. También sostuvo que “la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes constituye un derecho imprescriptible de nuestra Nación y una causa permanente del pueblo argentino”. La referencia retomó la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional.
En relación con los habitantes del archipiélago, el presidente declaró: “Los actuales habitantes de las islas constituyen una población implantada por la potencia ocupante luego de la usurpación de 1833. Por esa razón, el principio de autodeterminación de los pueblos no resulta aplicable en este caso”. Esta afirmación representa un cambio respecto de su discurso del 2 de abril de 2025, cuando había expresado que aspiraba a que los malvinenses eligieran democráticamente ser argentinos.
Milei también se refirió al proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, y anunció la firma de un decreto para endurecer las sanciones previstas en la Ley 26.659. El decreto amplía las penalidades a empresas, accionistas, proveedores y operadores logísticos que participen en proyectos petroleros en Malvinas sin autorización argentina. Además, las compañías involucradas serán inhabilitadas para operar en territorio argentino.
El presidente convocó a la unidad política alrededor del reclamo soberano: “Esta no es una causa de un gobierno, de un partido o de una ideología. Es la causa de toda la Nación Argentina”, expresó. En el cierre del discurso, evitó su habitual frase “¡Viva la libertad, carajo!” y finalizó con “¡Viva la Patria!”.
La cadena nacional fue anunciada dos días antes por el propio Milei en la red social X. Allí defendió la utilización de ese mecanismo institucional y cuestionó a periodistas que habían criticado la transmisión obligatoria.
El mensaje generó diversas reacciones en el ámbito periodístico. Carlos Pagni, en La Nación, sostuvo que el discurso implicó un giro doctrinario del presidente respecto de la política exterior. Luciana Geuna, en TN, cuestionó la utilización de la cadena nacional y planteó interrogantes sobre el contexto elegido por el Gobierno. Diego Sehinkman, también en TN, señaló que el cambio de postura es significativo. Ernesto Tenembaum, en Radio Con Vos, afirmó que “Milei dijo durante años exactamente lo contrario de lo que dijo ahora” y consideró que corresponde explicar el cambio. María O’Donnell, en Urbana Play, recordó los elogios del presidente a Margaret Thatcher y señaló que el cambio merece una explicación política. Jorge Rial, desde Carnaval Stream, vinculó el mensaje con la coyuntura política interna.
