El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, hallados en el ex centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, quien se encontraba enterrado en el ex centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba.
Nacido el 30 de julio de 1953 en la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro tenía 22 años, esperaba una niña y trabajaba en IKA-Renault cuando fue secuestrado el 5 de mayo de 1976 en la pensión donde residía en Barrio Alberdi de Córdoba, junto con su esposa Susana Noemí Huarte Martínez, quien cursaba un embarazo de dos meses, estudiaba Medicina y sigue sin haber novedades sobre su paradero.
El análisis se llevó a cabo en el Laboratorio de Genética Forense, donde los especialistas compararon restos óseos hallados dentro de la reserva natural militar La Calera con las muestras de referencia de familiares obtenidas por el EAAF y perfiles genéticos aportados por el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
“Con esta nueva identificación, ya son 30 las personas desaparecidas halladas e identificadas en el marco de los trabajos que lleva adelante el EAAF”, destacó la ONG en sus redes sociales, al tiempo que quedan cinco víctimas por identificar.
El trabajo cuenta con la colaboración del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto, de la Universidad Nacional de Córdoba y del Servicio de Antropología Forense del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, mientras el gobierno provincial y la Municipalidad de Córdoba aportan logística y recursos para concretar los estudios.
Las excavaciones fueron ordenadas por el Juzgado Federal N.º 3, a cargo del juez Hugo Vaca Narvaja, y se realizan en la zona denominada Loma de Torito en el interior de La Calera.
La Perla, que estuvo a cargo del militar Luciano Benjamín Menéndez, fue uno de los centros de detención más grandes del país, y comenzó a funcionar en 1976, poco después del Golpe de Estado contra el gobierno de María Estela Martínez de Perón. Se estima que allí estuvieron retenidas unas 2.500 personas en forma clandestina, la mayoría de ellas, desaparecidas.
Está ubicado en el kilómetro 12,5 de la Ruta 20 y en la actualidad constituye un espacio para la memoria y la promoción de los Derechos Humanos, con diversas actividades, muestras permanentes y visitas guiadas.
