La obra ‘Luces en el Espejo: La Ultima Función’, escrita y protagonizada por Rodrigo Mauregui, finaliza su ciclo en Buenos Aires con funciones confirmadas en festivales internacionales.
La obra teatral ‘Luces en el Espejo: La Ultima Función’, unipersonal escrito y protagonizado por Rodrigo Mauregui, concluye su temporada en Beckett Teatro (Guardia Vieja 3556, Ciudad de Buenos Aires). La pieza aborda la historia de un hombre confrontado con sus frustraciones y con referencias a películas como ‘Taxi Driver’, ‘Nosferatu’, ‘Tiempos modernos’, ‘El Resplandor’, ‘Trainspotting’, ‘Joker’ y ‘La Naranja Mecánica’.
Según Mauregui, el proceso creativo incluyó la revisión de aspectos personales: «A medida que van pasando las funciones, me di cuenta de que la obra tiene más cosas mías de las que creía y de las que quería ver, porque el teatro también nos hace ver esas caras que tal vez tenemos ocultas, reprimidas o negadas».
El proyecto comenzó en 2024, luego de que el actor interpretara al Guasón en una versión escénica previa. Mauregui explicó: «Son todos los personajes que yo hubiera soñado hacer en mi vida y dije: ‘Voy a escribir una obra que me desafíe a esos niveles, pero que también sea una fusión entre cine y teatro y plantee preguntas poderosas'».
La dirección original estuvo a cargo de Santiago Ríos, quien falleció tras el estreno en 2025. Luego se incorporó Osvaldo Peluffo como director. Mauregui señaló: «Con la llegada de Osvaldo fue un empezar de cero, porque aunque era el mismo guion, el cómo es totalmente diverso. Lo que antes era muy Klaus Kinski, más racionalista, acá pasó a ser mucho más onírico y surrealista».
En la versión actual, la cuarta pared se elimina y el protagonista realiza transformaciones físicas en escena, incluido el maquillaje de personajes como Alex de ‘La Naranja Mecánica’, Nosferatu y el Joker. El actor detalló: «El maquillaje se hace en vivo. Implica no perder la verdad emocional de lo que digo y concentrarme físicamente en desafíos muy precisos».
La obra también plantea una reflexión sobre el fracaso y la queja. Mauregui diferenció su postura de la de su personaje: «El personaje es un actor que reniega, que se queja, que está siempre a la espera de un llamado que no llega pero no hizo nada por transformar su realidad. Yo me diferencio de eso: creo que el fracaso es una palabra que sirve para las excusas y que el verdadero miedo es al éxito, al compromiso en serio, a la disciplina diaria».
La obra tiene funciones confirmadas en los festivales internacionales de Manizales, Bogotá y Medellín durante septiembre, y ya se presentó en Mar del Plata y Carlos Paz. Mauregui concluyó: «El arte no está para dar respuestas; la verdadera inteligencia está en saber preguntar y en plantear interrogantes que nos saquen de los lugares comunes».
