La entidad madre del fútbol internacional reportó la eliminación de más de 7 millones de publicaciones y comentarios potencialmente dañinos dirigidos a futbolistas, entrenadores y árbitros a lo largo del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026.
La culminación del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026 dejó un saldo fuera de los campos de juego. La FIFA aseguró haber eliminado más de 7 millones de publicaciones y comentarios potencialmente dañinos dirigidos de manera directa a futbolistas, entrenadores y árbitros a lo largo de la competencia.
La cifra multiplicó por 14 los mensajes borrados en comparación con el certamen disputado en Qatar, donde se habían suprimido unas 470.000 intervenciones. Los reportes por contenidos de carácter abusivo y amenazante treparon hasta los 200.000 casos.
Implementado a mediados de 2022 en un trabajo conjunto con el sindicato internacional de jugadores y jugadoras, el Servicio de Protección de Redes Sociales (SPRS) actuó durante todo el torneo como una barrera de contención frente al ciberacoso. Mediante el uso de inteligencia artificial, el sistema monitoreó de manera constante las cuentas públicas de los protagonistas para detectar, ocultar y reportar de forma automática mensajes discriminatorios o intimidatorios.
Durante la fase de grupos del primer Mundial con 48 participantes, el filtro analizó más de 6 millones de interacciones. Del total, las revisiones humanas permitieron certificar 89.000 publicaciones para su baja definitiva, además de identificar a un millar de cuentas sospechosas para su posterior investigación. El sistema derivó 15.000 casos para la aplicación de medidas adicionales y elevó más de 1.000 amenazas graves directamente ante las fuerzas del orden y las autoridades judiciales pertinentes.
El desglose estadístico acumulado durante el certamen señaló que al menos el 11% del contenido eliminado en las primeras fases correspondió a agresiones de índole racista. A esto se sumaron olas de desinformación masiva, noticias falsas y contenidos audiovisuales adulterados mediante inteligencia artificial que inundaron las plataformas desde el pitazo inicial.
Entre los episodios más resonantes se destacó el cruce que protagonizó el delantero francés Kylian Mbappé con figuras del ámbito político internacional, como los exabruptos de tinte racista emitidos por la senadora paraguaya Celeste Amarilla. Casos similares debieron afrontar selecciones como Alemania, tras las críticas y ataques dirigidos a Jonathan Tah luego de un remate desde los doce pasos malogrado, o la delegación de Países Bajos con futbolistas como Crysencio Summerville, Justin Kluivert y Quinten Timber tras la eliminación por penales.
