El Sistema Interamericano de Derechos Humanos, creado en 1948, presenta avances en derechos humanos pero también críticas por la creación de los Grupos Interdisciplinares de Expertos Independientes (GIEI), que según un análisis afectan la independencia judicial en países como México, Nicaragua, Bolivia y Honduras.
El Sistema Interamericano de Derechos Humanos, cuyo origen se remonta a 1948, fue establecido para proteger la dignidad humana y garantizar que los Estados miembros reconozcan, protejan y promuevan la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos. Según un análisis firmado por Juan Cianciardo, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Navarra, el balance general desde 1948 hasta la actualidad es positivo, con avances en libertad de expresión, igualdad, derechos de pueblos originarios y participación política.
Sin embargo, el texto señala algunas controversias. Entre ellas, la creación del denominado “control de convencionalidad”, la justiciabilidad directa de los derechos sociales y el reconocimiento de la eficacia horizontal de los derechos, aspectos que han sido calificados como “activistas” y que, según Cianciardo, podrían exceder la competencia asignada a los órganos del Sistema.
Un ejemplo concreto de estas críticas es la creación de los Grupos Interdisciplinares de Expertos Independientes (GIEI), establecidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para funciones de “coadyuvancia” en casos de graves violaciones a derechos humanos. Estos grupos se han implementado en México (2014), Nicaragua (2018), Bolivia (2019) y Honduras (2025). El análisis sostiene que los resultados no han sido buenos, ya que los GIEI habrían ido más allá de su función de coadyuvancia, emitiendo recomendaciones de “cumplimiento obligatorio” y afectando la independencia de los poderes judiciales locales. Además, se menciona que en algunos casos no quedó claro si los expertos seleccionados eran realmente independientes, generando “juicios paralelos”.
El autor concluye que urge un replanteamiento de los GIEI por parte de la Comisión Interamericana para evitar un efecto paradójico que afecte negativamente los derechos humanos que se busca proteger.
Juan Cianciardo es doctor en Derecho, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Navarra y ex investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina.
