El Gobierno destaca el aumento de reservas brutas del BCRA, el superávit fiscal y la reducción del endeudamiento. Un análisis desagregado de los datos muestra matices en la composición de las reservas netas, el crecimiento de la deuda en pesos y el impacto de los intereses devengados en el resultado fiscal.
Tres de los indicadores que el Gobierno presenta como avances son el aumento de las reservas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el superávit fiscal y la reducción del endeudamiento.
El BCRA compró cerca de USD 9.800 millones en los primeros cinco meses de 2026, con una concentración de más de USD 5.300 millones en abril y mayo. El mercado de cambios se mantuvo estable durante ese período. El ingreso de divisas por exportaciones provino principalmente del sector agrícola (soja y maíz), seguido de energía y minería. A ese flujo se sumaron el endeudamiento de provincias y empresas internacionales, el carry trade y la vigencia del cepo a las empresas.
Las reservas brutas muestran un incremento, pero las reservas netas (RIN), que descuentan pasivos, encajes, préstamos, swaps y otros compromisos, presentan un panorama diferente. Según el último staff report del Fondo Monetario Internacional (FMI), que liberó USD 1.000 millones, las RIN se estimaron en USD 6.500 millones negativas.
En cuanto a la deuda pública, según datos de la Secretaría de Finanzas, al comparar abril de 2026 con diciembre de 2023, el stock aumentó en USD 126.003 millones. Si se suman los pasivos remunerados del BCRA de diciembre de 2023 (USD 37.720 millones) para hacer comparable la cifra, el incremento fue de USD 88.283 millones. Este crecimiento se explica principalmente por la deuda en pesos, en particular por Boncap y Lecap, que capitalizan intereses mensualmente.
El traspaso de los pasivos remunerados del BCRA al Tesoro comenzó en julio de 2024 con las LEFI. La sustitución de esas LEFI por Lecap y Boncap se inició el 10 de julio de 2025 y se completó operativamente el 14 de julio de 2025. Al ajustar el resultado fiscal financiero para incluir los intereses devengados de estos instrumentos, el resultado financiero resultó negativo desde que se inició el traspaso.
Respecto a la cancelación de deuda, el Tesoro canceló Letras Intransferibles (LI) por $18,4 billones de valor efectivo (USD 20.400 millones de valor nominal original). La cancelación se realizó con utilidades transferidas por el BCRA al Tesoro. Esas utilidades no se realizaron mediante la venta de un activo, sino que el BCRA emitió pesos por el equivalente a las utilidades transferidas. El Tesoro recibió esos pesos y recompró las LI al BCRA, en un pase contable financiado con emisión. En este caso, la base monetaria no se modificó; en cambio, si la transferencia se hubiera hecho a partir de una ganancia realizada vendiendo un activo, la base monetaria habría disminuido.
