El especialista Aníbal Paz advierte que la falta de claridad jurídica genera más litigios y paraliza tanto a trabajadores como a empleadores.
El abogado laboralista Aníbal Paz analizó el impacto de la reforma laboral al afirmar que hay “una situación de incertidumbre total que es peor que la ley en sí misma”. En declaraciones al programa “6 en punto” de “Punto a Punto Radio (90.7FM)”, el letrado señaló que la ley, que pretendía reducir la litigiosidad, ha tenido el efecto contrario.
“Lo primero que surge a la vista es que esta ley venía a eliminar o a bajar la litigiosidad en la materia y el primer efecto práctico que ha tenido la legislación actual es todo lo contrario”, aseguró Paz. “Ha promocionado mayor litigación porque en este momento toda la ley está cuestionada. Había 80 artículos que estaban suspendidos. Luego el Estado los apeló, la Cámara Contencioso Administrativo interviene, la Cámara Nacional le da efecto suspensivo a una apelación del Estado. En conclusión la ley hoy está vigente. Sin embargo ambas partes están debatiendo la cuestión en la Corte. Tenemos una situación de incertidumbre total que es peor que la ley en sí misma”.
“Los supuestos beneficios de la ley están ahora en puntos suspensivos porque no sabemos si la ley está vigente, si no está vigente, si va a ser finalmente declarada inconstitucional o no”, subrayó Paz en diálogo con Julio Kloppenburg. “Los trabajadores no saben muy bien cuáles son sus derechos porque la ley dice una cosa, pero está suspendida. Los empleadores no saben si tomar o no tomar las bondades que le supone para los empleadores esta nueva ley”.
El especialista también puso en duda los beneficios prometidos: “La ley promete muchos beneficios, los cuales pongo en duda, porque la ley misma por sí misma no va a generar condiciones de pleno empleo. Deben darse situaciones socioeconómicas que van de la mano de una legislación clara. No tenemos en este momento ni una legislación clara ni una situación socioeconómica que impulse ese pleno empleo”.
Paz explicó que “hay sectores que le está yendo muy bien en este momento, pero se trata de sectores que no generan mano de obra intensiva, entonces no absorben mucha mano de obra. Por el contrario, aquellos sectores que sí son intensivos en el uso de mano de obra les está yendo mal y han perdido fuentes de trabajo. Por eso es que en la suma y en la resta hay una pérdida generalizada de puestos de trabajo”.
Para el experto, la reforma introdujo puntos de fricción con los derechos colectivos que alimentan la posibilidad de nuevos juicios. “Hoy la ley que está vigente prohíbe la realización, por ejemplo, de asambleas sin pedir permiso al empleador con anticipación. Entonces, esto termina paralizando en cierta medida a un sindicato”, precisó. “No solo la judicialización, sino la misma reglamentación. Hay distintos aspectos que todavía deben ser reglamentados. Cada reglamentación supone una norma que habrá que analizar y supone el peligro de una nueva ola de litigiosidad. Falta rato para que la situación se encuentre amesetada y uno pueda decir con seguridad, esto sirve y esto no sirve de una determinada ley”, concluyó Paz.
