Especialistas destacan que, más allá del consumo de yogur, ajustar horarios de comida, masticar bien y elegir alimentos según la hora del día son prácticas clave para el bienestar digestivo.
El interés por el cuidado del sistema digestivo y el bienestar integral ha posicionado a la microbiota intestinal como un ecosistema fundamental para la salud general. Si bien los lácteos fermentados como el yogur son conocidos por aportar probióticos beneficiosos, expertos señalan que otros hábitos cotidianos son igualmente importantes para mantener su equilibrio y evitar molestias como la hinchazón.
La farmacéutica Ana Quiroa Fernández de Soto compartió, a través de una publicación, una serie de recomendaciones prácticas. En primer lugar, sugiere ordenar los horarios de las comidas, adelantando especialmente la cena para permitir una mejor digestión antes del descanso nocturno.
Otro punto clave es la forma de comer. Masticar los alimentos hasta que adquieran una consistencia casi líquida reduce significativamente el trabajo de la microbiota y previene la aerofagia, responsable de parte de la hinchazón abdominal.
Respecto a la elección de alimentos, se recomienda evitar las ensaladas con verduras crudas en la cena, ya que la celulosa puede ser difícil de procesar por la noche. En su lugar, se sugiere optar por verduras cocidas o al vapor a partir de cierta hora.
La actividad física suave, como un paseo breve después de las comidas principales, ayuda a favorecer el movimiento intestinal natural y evita la acumulación de gases.
Por último, se aconseja prestar atención a la temperatura de las bebidas. Consumir agua muy fría durante las comidas puede ralentizar momentáneamente las enzimas digestivas, por lo que se recomiendan líquidos a temperatura ambiente o infusiones tibias.
