El río Queguay, afluente del Uruguay, ofrece un entorno natural diverso que desafía a los pescadores con sus distintos cursos y especies como la tararira y el dorado, en un marco de conservación y práctica responsable.
El río Queguay Grande, afluente del río Uruguay y ubicado en el departamento de Paysandú, Uruguay, presenta un paisaje sonoro y visual que varía a lo largo de sus aproximadamente 300 kilómetros. Su curso alto, caracterizado por lechos de basalto, forma rápidos y pozones de aguas oxigenadas. En estos hábitats, especies como la tararira tornasol ofrecen una pesca dinámica.
En el curso medio, el río se transforma en una llanura de inundación con meandros y una vegetación exuberante, área que desde 2014 integra el área protegida «Montes del Queguay». Esta zona, de unas 40.000 hectáreas, enfatiza la pesca deportiva y requiere una lectura cuidadosa del entorno.
El curso bajo, con sustrato más calcáreo, presenta la Cascada del Queguay cerca de la Ruta Nacional 3. Este tramo alterna ambientes rápidos y profundos, lo que exige versatilidad en las técnicas de pesca. El acceso a muchos sectores del río requiere permiso de propietarios privados, por lo que se recomienda contar con guías locales, especialmente para ingresar al área protegida donde se requiere registro.
En cuanto a las prácticas, el río permite diversas modalidades deportivas como fly, bait, spinning y trolling, con devolución obligatoria como norma. Dentro del área protegida se sugiere el uso de señuelos con anzuelos simples para minimizar el impacto. El equipo recomendado es un combo bait o spinning medio, con línea resistente adecuada a la estructura del lugar.
La pesca en el Queguay no se reduce a una técnica específica; es una actividad que demanda observación, adaptación y respeto por el ecosistema, ofreciendo una experiencia en un entorno natural preservado.
