El club presentó su hoja de ruta económica antes de la Asamblea General Ordinaria del 19 de septiembre. El plan incluye un EBITDA de u$s427 millones y una deuda agregada que supera los u$s3.000 millones.
El Barcelona proyecta alcanzar una facturación de u$s1.673 millones en la temporada 2030-2031 y llevar su EBITDA hasta u$s427 millones, según la hoja de ruta económica presentada por la entidad antes de la Asamblea General Ordinaria del próximo 19 de septiembre.
El plan tiene como activo central el renovado Spotify Camp Nou. El estadio dejará atrás el período de obras y se convertirá en el principal motor para ampliar los ingresos del club a través del ticketing, hospitality, espacios VIP, patrocinios, naming rights, restauración y eventos.
Según las previsiones presentadas, el Spotify Camp Nou podría generar alrededor de u$s485 millones anuales una vez que esté plenamente operativo, lo que se prevé para la temporada 2028-2029. El proyecto contempla 9.500 localidades VIP y una capacidad que superará los 100.000 espectadores.
Para la temporada 2026-2027, el club presupuestó ingresos de explotación por u$s1.379 millones, frente a los aproximadamente u$s1.223 millones de la temporada anterior. El Camp Nou aportará aproximadamente u$s329 millones, los derechos audiovisuales se mantendrán en u$s285 millones y el área comercial alcanzará u$s666 millones.
El incremento de ingresos se acompaña de una expansión del gasto. Los salarios deportivos pasarán de unos u$s659 millones en 2025-2026 a aproximadamente u$s734 millones en 2026-2027, un aumento superior al 11%. Los salarios no deportivos subirán de u$s96 millones a u$s107 millones. Los gastos de explotación totales se proyectan en alrededor de u$s1.307 millones.
El objetivo financiero inmediato es alcanzar un resultado ordinario y neto positivo de aproximadamente un millón de euros (cerca de u$s1,2 millones).
La deuda financiera agregada del club alcanza aproximadamente u$s3.093 millones. De ese total, u$s2.077 millones corresponden a la financiación del Espai Barça, u$s819 millones a emisiones de bonos y u$s196 millones a otras obligaciones financieras. El club prevé incorporar hasta u$s346 millones mediante una nueva operación de financiación a largo plazo y sumar otra emisión de bonos por aproximadamente u$s242 millones, de la cual ya colocó u$s121 millones en julio.
El director financiero del club, Sergi Serrano, explicó que mientras el Camp Nou se encuentra en construcción el objetivo es acercarse al equilibrio ordinario, y que con el estadio a pleno rendimiento la expectativa es comenzar a generar beneficios.
En el frente comercial, el club arrastra un perjuicio de unos u$s33 millones por el incumplimiento de un socio en una operación de venta de derechos sobre asientos VIP, que involucra 142 localidades. La dirección analiza alternativas para monetizar esos activos, como vender nuevamente los derechos preferenciales o comercializar las localidades partido a partido mediante precios dinámicos.
El club también continúa absorbiendo el impacto de la depreciación de Barça Produccions, su brazo audiovisual. En ejercicios anteriores registró unos u$s471 millones de ingresos asociados a la valoración de este activo, pero reconoció una pérdida de aproximadamente u$s61 millones en 2024-2025 y añadió otros u$s27 millones en 2025-2026.
