Datos oficiales del Ministerio de Finanzas de Japón confirman una reducción de u$s87.800 millones en tenencias de valores extranjeros durante agosto, consistente con la intervención cambiaria realizada para respaldar al yen. La operación se ejecutó en coordinación con el Tesoro de EE.UU., la primera desde 1998.
El Ministerio de Finanzas de Japón publicó datos de reservas que muestran una disminución de u$s87.800 millones en las tenencias de valores extranjeros a finales de agosto, en comparación con el mes anterior. Esta caída coincide con la intervención cambiaria que las autoridades japonesas llevaron a cabo para sostener el valor del yen frente al dólar estadounidense.
Según el informe oficial, las reservas de divisas de Japón disminuyeron en u$s94.600 millones, hasta ubicarse en u$s995.000 millones a fines de agosto. Los depósitos en divisas, otra posible fuente de fondos para estas operaciones, disminuyeron en u$s6.900 millones.
Previamente, el ministerio había confirmado que las autoridades gastaron el equivalente a u$s98.600 millones en el mes pasado y que parte de la operación se realizó de manera conjunta con el Tesoro de Estados Unidos. Esta fue la primera intervención coordinada entre ambos países desde 1998.
Un vocero del ministerio afirmó que la intervención fue un factor determinante en la caída de las reservas de divisas, pero no confirmó la venta de bonos del Tesoro de EE.UU. (Treasuries). Los datos publicados no proporcionan un desglose detallado de las tenencias de valores ni de sus vencimientos.
Operadores del mercado financiero japonés estiman que aproximadamente el 70% de las reservas de divisas de Japón está invertido en Treasuries. Los estrategas consultados sugieren que las ventas probablemente se concentraron en vencimientos de cinco años o menos, por su liquidez y por ser el hábitat preferido de los gestores de reservas extranjeras en el corto plazo.
El movimiento se produce en un contexto de preocupación del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, por la estabilidad del mercado de bonos del Tesoro, especialmente de los rendimientos de largo plazo, de cara a las elecciones de mitad de mandato. Bessent había advertido previamente sobre las consecuencias de nuevas ventas de Treasuries por parte de Japón.
En el mercado de divisas, el yen se fortaleció desde alrededor de 160,39 unidades por dólar hasta 155,30 al cierre de la semana pasada, y continuó apreciándose hasta niveles cercanos a 154,50. El repunte se produce en medio de especulaciones sobre un posible aumento de tasas de interés por parte del Banco de Japón (BoJ) en septiembre.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, mencionó la posibilidad de utilizar el Mecanismo de Recompra para Autoridades Monetarias Extranjeras e Internacionales (FIMA) en futuras intervenciones. Este mecanismo, implementado durante la pandemia, permite acceder a hasta u$s60.000 millones diarios sin vender Treasuries. No hay constancia de que Japón haya utilizado el FIMA hasta el momento.
El informe de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) de EE.UU. mostró que las posiciones cortas netas en yenes aumentaron por tercera semana consecutiva, aunque se mantienen por debajo de los niveles previos a la intervención de julio.
Analistas consideran que el yen probablemente seguirá siendo vulnerable sin una política monetaria más restrictiva por parte del Banco de Japón.
