La víctima del atentado pidió volver a testificar ante la fiscalía de Bolivia; adelantó a LA NACION que aportará mensajes, revelará quién cree que es el destinatario de la nota que habla de “eliminarla” y entregará grabaciones de su expareja, con supuestas menciones a la corrupción.
Nadia Beller, víctima del atentado ocurrido en Santa Cruz de la Sierra, prepara un pedido formal para que la fiscalía de Bolivia vuelva a tomarle declaración. En diálogo con LA NACION, Beller afirmó que dispone de mensajes y grabaciones de su expareja, Fernando Cerimedo, que aún no hizo públicos y que planea entregar solo a la Justicia.
Según Beller, en esos audios Cerimedo realiza comentarios sobre su relación y hace referencias a hechos de corrupción. Además, expresó que “por supuesto” accedería a declarar ante un juez o fiscal argentino si fuera citada.
Beller, quien recibió el alta médica el sábado pasado, se encuentra instalada en una casa que no es la suya por miedo a volver a su domicilio, donde vive sola.
Cerimedo, actualmente detenido como presunto autor intelectual del intento de asesinato, es un consultor que colaboró con Javier Milei en su campaña electoral y se desempeñaba como asesor del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hasta su arresto.
Beller explicó que comenzó a grabar a Cerimedo por desconfianza en el ámbito personal, no político. “Empecé a grabarlo porque yo empiezo a desconfiar de él. Me doy cuenta de que se había ido a Buenos Aires, cuando me decía que estaba en un operativo [en Bolivia]”, señaló.
La pelea entre ambos, según Beller, estaba motivada por infidelidades y mentiras. Cerimedo le prometía que dejaría a su esposa para instalarse con ella en Bolivia, pero no lo hacía. Beller también afirmó haber encontrado pruebas de una supuesta relación con una tercera mujer.
En cuanto a las grabaciones, Beller dijo que contienen “comentarios superficiales sobre la corrupción argentina” y que en ellas Cerimedo expresaba que “Milei está loco, que no va a ganar otra elección”. Añadió que entregará todo el material cuando se lo requieran, pero que la investigación corresponde al Ministerio Público.
Beller aseguró que Cerimedo sabía que ella lo grababa y que él le decía: “Yo no te he pedido que borres las grabaciones”. Ella lo grababa “como una seguridad”.
Además de los audios, Beller planea presentar registros de comunicaciones que, según ella, muestran vínculos de Cerimedo con los sicarios antes del ataque. También aportará información sobre una nota encontrada en el teléfono de Cerimedo, fechada el 13 de agosto, que dice: “No digas a nadie. Pero nos vendió la amiga de Enrique te acordas? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. Conoces a alguien que pueda hacer el trabajo?”.
Beller afirmó que sabe a quién se dirigía Cerimedo en esa nota y que se lo comunicará a la fiscalía. Se trataría de un amigo en común, que Enrique recibió en su casa y allí le presentó a Fernando. Enrique sería Luis Enrique Villarruel, quien declaró el viernes pasado en la causa y contó que era amigo del colegio de Beller y que, a través de ella, conoció a Cerimedo. Villarruel declaró que Cerimedo le pidió dinero justo antes del atentado y que le entregó 17.000 dólares.
Beller dijo que presume que ese dinero era para su sicario. También relató que en la audiencia judicial de la semana pasada, Cerimedo admitió que la nota de texto estaba en su teléfono y dijo que en su momento aclarará por qué tenía ese mensaje.
Beller también afirmó tener comunicaciones que demostrarían que Cerimedo tenía diálogo con la persona que la citó el día del atentado, supuestamente para darle información, lo que habría sido el anzuelo para que concurriera al hotel donde le dispararon. Se trataría de comunicaciones previas al día de los disparos.
Beller envió a LA NACION una imagen de un diálogo por WhatsApp en el que un contacto identificado como “ECG” envía a quien sería Cerimedo fotos del momento del atentado y le dice: “Hermano en este momento le dispararon” y “Escucha esto… al parecer no comprometió órganos”.
Este lunes, la Justicia de Bolivia dispuso prisiones preventivas para otros dos acusados: el hombre que habría vendido el arma al autor de los disparos y la mujer casada con ese supuesto sicario, apodado “Juancho”, que está prófugo junto con el otro autor material.
Beller expresó su descontento por la falta de avances en la captura de los sicarios: “Me parece inaudito que la Policía todavía no haya podido encontrar a los sicarios. Están los dueños de la moto, los cascos, el vendedor del arma y a los sicarios no los encuentran”.
Beller siguió la audiencia por Zoom, tal como lo hacía desde la clínica. Detalló que está haciendo terapia para recuperar la movilidad, con dolores y esperando que en tres semanas le retiren los puntos. Además, está bajo tratamiento psicológico por estrés postraumático y ataques de pánico. En cuanto a su embarazo, dijo que “es incierto” y que espera los resultados de estudios para saber si el bebé fue afectado por la medicación.
En su declaración de la semana pasada, Cerimedo dijo que sabía del embarazo y que había acompañado a Beller al médico el día previo al atentado. Según el expediente, afirmó: “El día domingo 16 de agosto del 2026 estuvimos en la Clínica Las Américas porque tenía malestar, náuseas y mucho dolor de cabeza y está embarazada”.
El plan original de Beller era presentar su pedido de ampliación de declaración este lunes, pero debido a la demora de la audiencia por los nuevos detenidos, su abogado le indicó que lo harán al día siguiente.
