El presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, señaló cuatro desafíos centrales para la próxima administración de Abelardo de la Espriella: sostenibilidad fiscal, déficit en salud, preparación ante El Niño y fortalecimiento institucional.
El Gobierno de Abelardo de la Espriella recibirá cuatro desafíos centrales en materia económica e institucional, según el diagnóstico entregado por Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.
En entrevista con Revista Semana, Díaz-Granados explicó que el primer reto será recuperar la sostenibilidad fiscal. Según su análisis, la deuda pública pasó de niveles cercanos al 38 % del PIB a casi el 60 %, lo que obliga al próximo Gobierno a construir una ruta clara para estabilizar las finanzas del Estado.
“Yo creo que hay cuatro desafíos que quedan muy grandes. El primero es fiscal y hay varias alertas ya sobre el particular”, señaló el presidente ejecutivo de la CAF.
El diagnóstico se conoce después de que la CAF anunciara una alianza con De la Espriella y su equipo para el periodo 2026-2030. La entidad ofreció instrumentos de financiación para el Gobierno nacional, las regiones y el sector privado.
Díaz-Granados advirtió que el crecimiento de la deuda limita el margen de acción del Estado y puede afectar la capacidad de financiar programas, inversión pública y políticas sociales. “Hay un crecimiento del nivel de la deuda muy grande; pasamos del 38 % de la deuda sobre PIB a casi un 60 %, no más de 58 %, casi un 60 %”, explicó.
El segundo reto señalado es el déficit del sistema de salud, una presión que compromete tanto las finanzas públicas como la prestación de servicios. El tercer desafío será preparar al país frente a los efectos del fenómeno de El Niño, especialmente en seguridad energética, infraestructura, disponibilidad de agua y atención de comunidades vulnerables.
El cuarto punto está en el fortalecimiento institucional: mejorar la eficiencia del Estado, avanzar en digitalización y reforzar la lucha contra la corrupción.
Díaz-Granados sostuvo que Colombia necesita crecer por encima del 4 % anual para cerrar brechas sociales y fiscales, y consideró indispensable atraer mayor inversión privada y extranjera, ampliar la infraestructura, fortalecer las regiones y enviar señales de estabilidad a los mercados.
Frente al escenario político, afirmó que una oposición fuerte no representa una preocupación para la CAF, sino que forma parte de una democracia sólida, siempre que exista capacidad para llegar a acuerdos en temas estratégicos. “Debe existir oposición cuando sea necesaria, pero también capacidad para construir consensos cuando estén en juego los intereses del país”, concluyó.
