La calificadora Moody’s Local México reafirmó las calificaciones crediticias más altas en la escala local para la Comisión Federal de Electricidad (CFE): AAA.mx para deuda de largo plazo y ML A-1.mx para deuda de corto plazo, ambas en pesos mexicanos.
La tarde del 17 de julio de 2026, Moody’s Local México reafirmó las calificaciones crediticias de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la escala local: AAA.mx para deuda de largo plazo y ML A-1.mx para deuda de corto plazo en pesos mexicanos.
La calificadora sustentó su decisión en el vínculo de la empresa con el Gobierno Federal y en su posición dominante en el mercado eléctrico nacional, donde genera aproximadamente el 72% de la energía del país. Según Moody’s, la CFE, al ser subsidiada por el Estado, cuenta con una alta probabilidad de recibir apoyo financiero del Gobierno federal ante situaciones de estrés, debido a su función en el desarrollo económico y la estabilidad social.
La empresa atiende a 49,9 millones de usuarios y cubre al 99,8% de la población mexicana. Sus actividades de transmisión y distribución están reservadas de forma exclusiva para el gobierno mexicano a través de la CFE.
Moody’s destacó que los ingresos de la CFE están altamente diversificados. Sus actividades principales abarcan generación, transmisión, distribución, suministro y venta de energía eléctrica, comercialización de combustibles, generación de energía nuclear y suministro a usuarios calificados. La legislación vigente permite la participación de empresas privadas en generación y suministro, pero establece que ningún particular podrá tener prevalencia sobre la CFE. La actual administración fijó como objetivo que la empresa genere al menos el 54% de la electricidad del país.
La empresa fue creada por decreto presidencial el 14 de agosto de 1937 y opera bajo el marco de la política energética del Gobierno de México, actualmente encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Moody’s advirtió que las calificaciones ya incorporan un alto nivel de apalancamiento. La razón Deuda Total/EBITDA de los últimos 12 meses se ubicó en 8,44x al primer trimestre de 2026, impulsada por el pasivo laboral, contratos de arrendamiento y deuda bajo el mecanismo de PIDIREGAS. También identificó los siguientes factores de riesgo: alta exposición de sus márgenes a la volatilidad del precio del gas natural, y un programa de inversiones de gran escala para los próximos años que, sumado a su perfil de vencimientos, podría presionar su liquidez y métricas crediticias.
Las calificaciones de la CFE se encuentran en el nivel máximo de la escala local, por lo que no tienen margen de mejora. Moody’s indicó que una baja podría ocurrir si el Gobierno Federal modifica de forma significativa su política energética y eso reduce la probabilidad de respaldo financiero a la empresa.
