Durante un partido de la Selección argentina frente a Inglaterra, un grupo de hinchas ingresó al estadio una sábana con la leyenda ‘Las Malvinas son argentinas’ y la arrojó a los futbolistas, quienes la mostraron ante las cámaras. El hecho ocurrió pese a que el Gobierno había solicitado evitar gestos reivindicatorios para no infringir directivas de la FIFA.
En el marco del partido disputado entre Argentina e Inglaterra, un grupo de hinchas logró introducir en el estadio una sábana de hotel con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”. Antes de que el personal de seguridad pudiera retirarla, la arrojaron a los jugadores, quienes la exhibieron frente a las cámaras. La acción se produjo a pesar de que el Gobierno nacional había llamado a los asistentes a abstenerse de realizar reclamos soberanos durante el encuentro, en línea con lo solicitado por la FIFA, que prevé sanciones para los jugadores que incumplan esa directiva.
La FIFA ya había aplicado una sanción a la Selección argentina en 2014 por exhibir un cartel similar en el Estadio Único de La Plata. En esta ocasión, la repercusión internacional del gesto generó cobertura en medios como el británico The Guardian, cuyo columnista Simon Jenkins escribió: “Las Malvinas no pueden seguir siendo británicas para siempre” y señaló que “sería gratificante si el cartel de las Malvinas exhibido durante el partido sacudiera a alguien” para resolver la disputa.
Al día siguiente, durante un acto en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, un hombre interrumpió el discurso del presidente Javier Milei gritando “¡Como ahora!” cuando el mandatario afirmó que los gobiernos populistas tienden a estrellarse. Milei le respondió que se fuera a vivir a Cuba y la seguridad presidencial lo retiró del lugar. El interviniente fue identificado como Jorge Castellanos, de 80 años, socio de la Bolsa, quien posteriormente declaró: “Milei miente continuamente. La pobreza aumenta, las fábricas cierran, la gente se queda sin laburo”.
