Ariana Rose fue sentenciada en Southwark Crown Court por robos en al menos cinco viviendas donde actuó como cuidadora de casas y por fraudes inmobiliarios. El valor total de lo sustraído asciende a 89.780 dólares.
Una mujer que ofrecía servicios de cuidado de casas y mascotas fue condenada a cinco años de prisión en el Reino Unido por robos y fraudes por 89.780 dólares, según informó Daily Mail. Ariana Rose fue sentenciada en Southwark Crown Court por delitos que incluyeron robos en al menos cinco viviendas donde actuó como cuidadora de casas, además de fraudes inmobiliarios previos.
Según el mismo medio, en el primer caso descrito, Natalie Wallis contrató a Rose con referencias de cinco estrellas antes de irse de vacaciones en julio del año pasado. Al volver a su casa en Warwickshire encontró flores, cupcakes y una tarjeta de agradecimiento, pero después advirtió que faltaban objetos y que otros habían cambiado de lugar. Wallis relató al medio que sospechó al revisar una pulsera de diamantes y un anillo que había usado en un casamiento. “Cuando agarré la caja de la pulsera, pesaba demasiado poco”, dijo. Y agregó: “Cuando la abrí, había una pulsera dentro. Agarré mis gafas para mirarla mejor y era falsa. Después abrí la caja del anillo y también era falso, y ni siquiera me servía en el dedo”.
La revisión de las cámaras de seguridad y una conversación con el cartero indicaron, según el periódico, que el día anterior a irse Rose había recibido un envío especial de una joyería. Cuando Wallis avisó a la policía, la acusada ya se había ido y continuó actuando durante al menos dos meses en otras viviendas.
El juez Nicholas Rimmer dijo al imponer la pena que la acusada mostró “crueldad insensible” hacia sus víctimas. Añadió que el efecto de muchos de sus delitos había sido “duradero e insidioso”.
Según Daily Mail, Rose ofrecía sus servicios en una web en la que quienes cuidan viviendas no cobran y obtienen alojamiento gratuito, mientras los propietarios evitan llevar a sus mascotas a residencias. La acusación sostuvo que se ganaba la confianza de los dueños y luego revisaba armarios y cajones en busca de bienes cuya ausencia no se detectaría de inmediato.
Entre julio y octubre del año pasado atacó cinco propiedades en Warwickshire, Suffolk y Somerset. Entre los objetos sustraídos figuraban plata antigua, champagne de colección, zapatos, una medalla de la Segunda Guerra Mundial, una cacerola y adornos navideños.
En Suffolk, Jo y Charlie, una pareja que vive cerca de Newmarket, dijeron al Daily Mail que ya habían usado antes la plataforma sin problemas. Jo explicó que mantuvo una videollamada con Rose y vio opiniones excelentes en su perfil, aunque la foto, en la que aparecía montada a caballo y con el rostro girado, después le pareció extraña. Charlie contó que, mientras estaba en la casa, la mujer enviaba fotos de los perros para hacer creer que todo iba bien. “Nos engañó por completo”, afirmó. La pareja no supo que le faltaban bienes hasta que la policía de Warwickshire, que investigaba el caso de Wallis, le mostró imágenes de objetos recuperados en casa de Rose. Allí reconoció tres botellas de champagne antiguo, dos camperas de esquí de diseñador, una pluma y varios regalos de casamiento de su hijo de 31 años. “Ahora siento mucho rencor y me siento muy tonta por haber confiado en ella. Tardé dos o tres meses en superarlo. Es una mujer peligrosa”, dijo Jo, en declaraciones recogidas por Daily Mail.
En Warwickshire, Emma Barkes y su marido también volvieron a casa con la impresión de que todo había ido bien, incluso con comida preparada. Poco después advirtió que faltaba una cacerola y solo entendió la magnitud del robo cuando la contactó la policía. “Todo lo que era de plata y oro había desaparecido”, declaró Barkes al medio británico. Entre sus pérdidas citó un reloj cóctel de diamantes de la década de 1930 que había pasado de su bisabuela a su abuela y llevaba grabada la dedicatoria “With love from Mum”.
En Somerset, David y Paula Lusk recibieron en octubre a una cuidadora que se presentó como “Anna Noble”. Tras una videollamada y una llegada en BMW, la pareja regresó a una casa con flores, una tarjeta de agradecimiento y una torta, pero después la policía les enseñó fotos en las que aparecían una condecoración CBE de un familiar y monedas raras. Paula Lusk dijo que la experiencia alteró su visión de la gente. “Esto ha sacudido nuestra fe en la humanidad. Te sientes violada”, señaló.
La sentencia también abordó fraudes anteriores. Según Daily Mail, Ariana Rose se declaró culpable el mes pasado de siete cargos de fraude y uno de obstrucción a la justicia, y semanas antes había admitido por separado cinco cargos de robo vinculados a su etapa como cuidadora de casas. El periódico añadió que, cuando cometía esas sustracciones, esperaba juicio por fraudes previos relacionados con subarriendos en Manchester y con un piso en Ladbroke Grove, en Notting Hill, del que acabó desalojada con una deuda de más de 53.528 dólares. También mostraba en Instagram una vida de lujo con eventos de alfombra roja, ostras y trato con celebridades y personas influyentes.
Daily Mail indicó además que su nombre real sería Sana Ali y que creció en Glasgow antes de mudarse a Manchester. Su historial judicial se remontaba al menos a 2008, cuando, con 23 años, fue condenada por fraude tras desviar 77.615,60 dólares mientras trabajaba en un banco y recibió una pena suspendida por tratarse de su primer delito. Tres años después, volvió ante un tribunal con el nombre de Ariana Ali. En ese proceso, el Tribunal de la Corona de Manchester escuchó que se hacía pasar por una propietaria llamada Sarah Adams, anunciaba un piso en internet, organizaba visitas, preparaba contratos falsos y reclamaba depósitos y rentas a posibles inquilinos. Después de quedarse con 5.594,68 dólares, desapareció y viajó a Miami, en Florida, en unas vacaciones con todo incluido. La arrestaron en Gatwick a su regreso, se declaró culpable de fraude por falsa representación y recibió una condena de 20 meses de prisión.
Entre 2016 y 2018, la acusada subalquiló fraudulentamente un piso en Manchester, utilizando documentos falsos, suplantación del propietario y amenazas a una inquilina. Obtuvo 40.651,58 dólares en rentas ilícitas y, según Daily Mail, movió 135.340,00 dólares entre cuentas bancarias, además de recibir ayudas estatales y otros ingresos. Varias víctimas señalaron que la acusada volvió a la plataforma bajo otros nombres, incluso tras las denuncias iniciales. La empresa alegó que estos casos son excepcionales, que elimina a los infractores y coopera con la policía. Las autoridades tampoco actuaron ante fraudes inmobiliarios previos, lo que permitió que en 2023 la acusada alquilara otro piso en Londres y causara más perjuicios. Una administradora, tras investigar por su cuenta, impulsó una acusación privada. El tribunal autorizó que los costos de ese proceso se cubrieran con fondos públicos.
