La declaración jurada de Manuel Adorni generó tensiones en el Congreso. La oposición evalúa interpelación y moción de censura, mientras el oficialismo busca avanzar con el Super RIGI y el pago a holdouts antes del 24 de junio.
En el Congreso, la declaración jurada de Manuel Adorni tensionó la relación entre los libertarios y la oposición, y agregó obstáculos a la agenda legislativa del Gobierno.
La oposición analiza una interpelación y una posible moción de censura para remover al jefe de Gabinete. El oficialismo planea sesionar el 24 de junio para dar media sanción al Super RIGI y aprobar el pago a los holdouts.
Aliados como el PRO, la UCR y el MID manifestaron su descontento. El PRO declaró que no aportará votos para una interpelación, pero recriminó al presidente: “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”. La UCR afirmó que “la ejemplaridad en la función pública no es una opción, es una obligación indelegable”.
De los proyectos enviados por el Gobierno en los últimos meses, más de la mitad están estancados, principalmente en el Senado. La reforma política (eliminación de las PASO) no obtuvo el apoyo del PRO, la UCR y varios gobernadores. La reforma del régimen de Zonas Frías perdió impulso, al igual que la ley Hojarasca. La nueva ley de sociedades y el proyecto de ludopatía no comenzaron a discutirse formalmente. La reforma de la ley de etiquetado frontal está en discusión sin fecha de tratamiento, y el Tratado de Patentes espera señales del gobierno de Trump.
Los libertarios convocaron a dos plenarios de comisión para la semana próxima para dictaminar el Super RIGI y el pago a los holdouts, con el objetivo de sesionar el 24 de junio. La bancada libertaria se mostró confiada en conseguir los votos para el nuevo régimen de grandes inversiones, destacando reuniones positivas del ministro del Interior Diego Santilli con gobernadores. En cambio, la nueva ley de Lobby enfrenta críticas de asociaciones civiles, sindicatos y cámaras empresarias; los libertarios aceptarán cambios pero no aseguraron consenso amplio.
Las novedades del caso Adorni marcarán la agenda, ya que aliados cercanos reconocieron que si es procesado por la Justicia será difícil frenar una interpelación.
