Cientos de personas se concentraron frente a la comisaría central de Southampton tras la difusión de imágenes policiales que muestran los últimos momentos de Henry Nowak, de 18 años, fallecido el 3 de diciembre de 2025 tras recibir una puñalada. La protesta derivó en enfrentamientos con la policía.
Durante la noche de este martes, cientos de manifestantes se concentraron frente a la comisaría central de Southampton tras la publicación de las imágenes captadas por la cámara corporal de la policía que muestran los momentos finales de Henry Nowak, un joven estudiante de finanzas de 18 años, el 3 de diciembre de 2025.
La protesta, convocada bajo el lema “Justicia para Henry”, derivó en enfrentamientos cuando algunos asistentes lanzaron sillas, ladrillos y contenedores contra el cordón policial al intentar acceder al lugar donde Nowak fue esposado y murió tras recibir una puñalada.
Durante la noche, varios manifestantes avanzaron hacia una zona residencial cercana al lugar del crimen y lanzaron objetos a los agentes, que respondieron con gas y escudos antidisturbios. Entre los asistentes, se vieron banderas del Reino Unido y de Inglaterra.
Entre los presentes destacó la participación de Tommy Robinson, figura antiinmigración de la extrema derecha británica. Robinson afirmó ante los congregados que lleva “20 años advirtiendo sobre este día” y que “lo que todo el mundo puede ver ahora con el video de Henry es lo que ya sabemos: el trato diferente a los blancos respecto a los no blancos”. Acusó a la policía de Hampshire de racismo institucional: “Si Henry no fuese blanco, no habría sido esposado”, dijo.
Nick Tenconi, líder del partido de derecha populista UK Independence Party, sostuvo que “los agentes que lo arrestaron creían que perseguirle (a Nowak) era más importante que salvarle porque era blanco”. Nigel Farage, líder del partido de ultraderecha Reform UK, declaró que “los derechos y privilegios de los blancos importan menos que los de las minorías étnicas” y afirmó que Henry “fue tratado de tal modo que una acusación de insulto racial se tomó más en serio que un asesinato”. La consigna “las vidas blancas importan” se extendió en redes sociales y fue repetida por la diputada Suella Braverman y el portavoz de Hacienda, Robert Jenrick, ambos de Reform UK.
El padre de Henry declaró públicamente y ante el tribunal su deseo de que el asesinato de su hijo no “se use para fomentar más odio, división o tensión”, si bien condenó el trato “inhumano y degradante” de la policía a su hijo.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, condenó los disturbios y destacó la labor policial: “Las escenas de esta noche en Portswood son completamente inaceptables. La familia Nowak nos pidió ayer que no permitamos que la muerte de Henry genere más división, odio o tensión. No hay justificación para aprovechar esta tragedia y fomentar la violencia y el desorden. Quienes sean responsables deberán afrontar todo el peso de la ley. Agradezco a la policía que esta noche ha mostrado gran valentía y calma ante la violencia dirigida hacia ellos”, publicó en la red social X.
El primer ministro, Keir Starmer, respondió: “Empiezo mi respuesta pensando en la familia. Pidieron que no se agite esto, han pasado por una experiencia extraordinaria y terrible. No quieren que se agite, y Nigel Farage está totalmente equivocado al usar esto para dividir. Sería un error en cualquier circunstancia, pero cuando la familia de Henry pide, ‘por favor, no hagan esto, es nuestro hijo’, entonces los políticos y los seres humanos deberíamos empezar donde ellos empiezan, y ahí empiezo yo”.
El caso judicial se centra en Vickrum Digwa, de 23 años, condenado a cadena perpetua por el asesinato de Nowak. Digwa compareció ante el tribunal acusado también de posesión de armas ofensivas. El martes también comparecieron su padre, Moga Singh, y su hermano, Gurpreet Digwa, ambos en libertad bajo fianza y encausados por delitos de posesión de armas. Vickrum Digwa había sido arrestado en 2023 tras el robo de 1.000 libras en cuchillos ceremoniales shaster de un templo sij de Southampton, si bien fue puesto en libertad sin cargos.
En las imágenes se aprecia cómo los agentes esposan a Henry, gravemente herido tras haber sido apuñalado con un kirpan – una daga ceremonial de 21 centímetros -, dos veces en las piernas y una en el corazón. En la grabación, Nowak repite en varias ocasiones “no puedo respirar” y pide asistencia médica, a lo que un agente responde: “¿Te apuñalaron? ¿Dónde? No creo, colega”. Minutos después, el joven perdió el conocimiento y murió. La policía de Hampshire ha pedido disculpas a la familia Nowak por el trato recibido. El cuerpo ha remitido el caso a la Oficina Independiente para la Conducta Policial (IOPC) para su investigación.
