La gerente general de Prevind, Jorgelina Rossi, advirtió que muchos edificios cuentan con dispositivos de protección contra incendios pero no realizan el mantenimiento periódico necesario para su funcionamiento.
La protección contra incendios en el mercado inmobiliario argentino fue analizada durante el Summit de Real Estate organizado por LA NACION. Jorgelina Rossi, gerente general de Prevind, empresa dedicada a la protección de incendios, señaló que el Nuevo Código Urbanístico —Ley 6.100— representó un cambio normativo significativo.
“El Nuevo Código Urbanístico —la Ley 6.100— fue un punto de inflexión. Antes había cierta discrecionalidad; hoy no: todo proyecto que tramite permiso de obra ante el GCBA debe cumplir requisitos muy concretos de protección de incendios”, afirmó Rossi.
La reforma normativa fue aprobada en 2018, pero su implementación efectiva se demoró debido a la pandemia. Actualmente, las exigencias son mayores y los controles más estrictos. “El que no cumple no habilita. Y eso tiene consecuencias civiles y penales. Para nosotros como industria, fue un ordenamiento necesario”, declaró Rossi.
Rossi sostuvo que la evolución de la protección de incendios en Argentina en los últimos 20 años fue significativa. “Antes había un código muy básico, y se invertía en la instalación, pero no en la mantención; de esta manera, los sistemas se volvían obsoletos”, afirmó.
Los sistemas de seguridad contra incendios deben implementarse desde la etapa de construcción, no solo en edificios terminados. “Cuando la protección contra incendios se incorpora tarde, en la etapa de obra ya avanzada, se generan incompatibilidades técnicas, sobrecostos y retrasos”, explicó Rossi.
La gerente general de Prevind indicó que el error más frecuente en los consorcios es descuidar el mantenimiento. “Se instala todo correctamente, se habilita el edificio, y después nadie revisa si los rociadores funcionan, si las válvulas están operativas, si las mangueras están en condiciones”, señaló. Recomendó realizar controles periódicos —mensuales o trimestrales— según las características del inmueble.
Rossi detalló que muchas causas de siniestros son evitables. “Un cable en mal estado que nadie revisó, una instalación eléctrica sobrecargada o una válvula que dejó de funcionar porque nunca se realizó el mantenimiento son algunas de las causas más frecuentes”, afirmó.
En cuanto a los avances tecnológicos, Rossi comentó que “hoy existe conectividad en tiempo real con los servicios de emergencia, lo que reduce significativamente los tiempos de respuesta y, en consecuencia, el impacto humano y material de los siniestros”. Identificó como revolucionaria la incorporación de chips de comunicación celular (GSM) y tecnología IoT (Internet of Things) en los paneles de alarma y detectores.
