Un hombre en Ohio ganó un millón de dólares en un juego de raspa y gana, pero al optar por el cobro en una sola exhibición, el monto se redujo a 500.000 dólares antes de impuestos.
Un residente de Ohio experimentó un giro inesperado en su suerte al ganar un premio de un millón de dólares en la lotería local. El hecho ocurrió cuando el hombre, que se dirigía a su trabajo, se detuvo en una estación de servicio en Ashville, Ohio. Allí, al no encontrar disponibles boletos del juego que originalmente buscaba, compró uno del sorteo $1,000,000 Cashword.
Tras rascar el boleto en su auto, descubrió que había ganado. Inicialmente creyó que el premio era de 10.000 dólares, pero al observar con detenimiento confirmó que la cifra ascendía al millón. Utilizando la aplicación oficial de la Lotería de Ohio, escaneó el ticket y validó el premio.
Ante la noticia, el ganador solicitó medio día libre en su trabajo para decidir cómo cobrar el dinero. Finalmente, optó por la modalidad de pago único (lump sum), lo que redujo el monto a 500.000 dólares, exactamente la mitad del premio anunciado. Tras el pago de los impuestos estatales y federales correspondientes, la suma neta que recibió fue de 366.250 dólares.
La lotería ofrecía una alternativa: 25 pagos anuales de 40.000 dólares cada uno, que hubieran permitido al ganador conservar la totalidad del millón a lo largo del tiempo. La elección del cobro inmediato, aunque común, conlleva esta reducción significativa del monto final.
Este caso pone de relieve las decisiones financieras que enfrentan los ganadores de grandes premios en juegos de azar, incluso en loterías más sencillas y locales, fuera de los grandes sorteos multinacionales.
