Un mecanismo de compras conjuntas y cooperación técnica entre países de la región logra ahorros significativos y promueve la producción local, con Argentina como actor clave en el desarrollo del sector.
En un contexto global de altos costos sanitarios y lecciones aprendidas tras la pandemia, el acceso equitativo a medicamentos y vacunas es una prioridad. Este fue uno de los temas centrales del III Seminario de Innovación en Sistemas de Salud, realizado en Londres y Oxford en abril de 2026, donde se destacó el modelo de los Fondos Rotatorios Regionales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El sistema, presentado por el gerente ejecutivo Santiago Cornejo, va más allá de una simple compra conjunta. Se trata de una arquitectura que integra la demanda, el financiamiento, la planificación y la cooperación técnica entre 33 países y 9 territorios de América Latina y el Caribe.
Los beneficios son tangibles: en el bienio 2024-2025, el mecanismo impactó en un estimado de 171 millones de personas, con la adquisición de cerca de 234 millones de dosis de vacunas y más de 18 millones de tratamientos y diagnósticos. Los países participantes han logrado ahorros de hasta un 50% en la compra de vacunas.
El verdadero valor del modelo radica en su capacidad para articular de manera estructurada y sostenida la demanda de múltiples países, generando señales claras para el mercado farmacéutico. Es considerado el único mecanismo regional del mundo con estas características.
Uno de los cambios más significativos es el creciente énfasis en la producción regional de insumos médicos, que se proyecta pueda cubrir entre el 35% y el 40% del volumen regional de vacunas en los próximos años. En este escenario, Argentina se posiciona como un actor clave. Se estima que el fortalecimiento de esta producción podría generar alrededor de 250 millones de dólares anuales en exportaciones para el país.
No obstante, el modelo enfrenta desafíos como la creciente complejidad tecnológica, el aumento de precios de productos innovadores y las restricciones fiscales de los países, lo que exige una evolución constante del sistema.
En definitiva, los Fondos Rotatorios de la OPS demuestran que la cooperación regional, cuando está bien estructurada, puede traducirse en resultados concretos y sostenibles para la salud pública.
