Beatriz Fickert Santoro, teniente de 33 años, falleció en la base militar de San Pablo y su cuerpo fue trasladado a un hospital antes de que se realizaran las pericias en el lugar.
La Policía Federal de Brasil investiga las circunstancias de la muerte de Beatriz Fickert Santoro, oficial de la Marina de ese país, de 33 años, cuyo cuerpo llegó sin vida a un hospital de San Pablo trasladado por una superior antes de que los peritos pudieran examinarlo en el lugar del fallecimiento, según informaron medios internacionales.
Esa irregularidad motivó la apertura de una investigación por presunto «fraude procesal», de acuerdo con medios como G1, que señaló que la causa del deceso de la ingeniera permanecía como una incógnita.
Fickert Santoro murió en la base militar de San Pablo, pero su cuerpo fue llevado a un hospital antes de que se realizaran las pericias de rigor en el sitio donde falleció. Esto llevó a que la Policía Civil calificara la muerte como sospechosa, según datos obtenidos por la Agencia Noticias Argentinas.
En el parte policial consta que la oficial era teniente y trabajaba en el Centro de Investigaciones de la Marina, ubicado dentro de la Ciudad Universitaria de la Universidad de San Pablo (USP), en la zona oeste de la capital paulista.
En sus redes sociales hay constancia de que se había casado recientemente, según un informe del sitio Actualidad RT.
En el hospital, una médica que recibió el cuerpo se negó a firmar el certificado de defunción al destacar que el cadáver llegó sin signos vitales y presentaba indicios de haber fallecido mucho antes, aunque no se especificó el plazo.
La Policía Militar precisó que fue llamada para atender el hallazgo de un cadáver dentro de las instalaciones de la Universidad de San Pablo (USP), en Butantã, pero cuando acudieron se les indicó que remitieran el caso a las autoridades federales.
