El militar, número dos de la Casa Militar, asume la reorganización del personal de la residencia presidencial luego de 15 despidos de empleados civiles y la renuncia de Belén Agudiez. La medida se enmarca en denuncias por presuntas irregularidades y filtraciones.
El coronel Fernando Tereso, número dos de la Casa Militar, encabeza el recambio de personal en la quinta de Olivos después de que se produjeran 15 despidos de empleados civiles y la renuncia de Belén Agudiez, exsubsecretaria general de Planificación General. Según fuentes vinculadas a las Fuerzas Armadas, Tereso tendrá a su cargo la designación de los reemplazos de jardineros, administrativos, mozos, personal de limpieza y cocina.
Tereso, exjefe de Prensa del Ejército y segundo en la jerarquía del coronel Sebastián Ibañez, fue designado en marzo de 2024 en reemplazo del anterior jefe de Casa Militar, el coronel Alejandro Guglielmi. La tarea de administración general de la residencia estaba hasta hace días a cargo del intendente Osvaldo Javier Sosa, cercano a Agudiez, quien también fue despedido.
Los despidos y la renuncia de Agudiez se produjeron en el marco de denuncias por presuntas irregularidades en la quinta presidencial. La diputada Marcela Pagano radicó una denuncia en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 4 por presuntas compras y contrataciones, y por un supuesto «esquema de negocios privados», que incluiría un «emprendimiento de catering de la familia del intendente de la residencia».
El Gobierno justificó la reorganización con el objetivo de «fortalecer la seguridad» y terminar con «filtraciones» a los medios. Una alta fuente del Gobierno mencionó presuntas amenazas de muerte del grupo Hezbollah contra el funcionario de la SIDE Diego Kravetz y una «amenaza telefónica» contra el presidente Javier Milei en los últimos días.
Mediante el Decreto 1055/2026, con las firmas del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete, Diego Santilli, el Gobierno aceptó el lunes la renuncia de Agudiez. El texto publicado en el Boletín Oficial indica: «Agradécense a la funcionaria renunciante los servicios prestados en el desempeño de dicho cargo».
En relación con Sosa, fuentes oficiales señalaron que el exintendente «se mandó miles de macanas ahí adentro», lo que le habría valido la pérdida de confianza del propio Presidente. Cerca del Presidente recalcaron que «Belén se va porque el que estaba ahí era su cuñado, por eso se va y no por otra cosa».
