Ricardo Iglesias declaró este jueves, al igual que su colega Antonio Maya: ambos coincidieron en que el deceso del exfutbolista no se podía prever.
Buenos Aires, 17 septiembre (NA) — Diego Maradona «murió de un evento cardíaco agudo», aseguró hoy el médico Ricardo Iglesias, pero advirtió que se desconocen las causas que derivaron en ese episodio, y además avaló el plan farmacológico que había desarrollado la psiquiatra Agustina Cosachov.
El cardiólogo Iglesias trabaja actualmente en la Fundación Favaloro, que forma parte de las principales sociedades científicas dedicadas a la especialidad, y además había participado de la junta médica del año 2021, que evaluó el estado general del paciente al momento de su fallecimiento en noviembre de 2020.
En medio de su declaración ante los integrantes del tribunal de San Isidro, fue consultado por el abogado Vadim Mischanchuk -defensor de Cosachov-, sobre la causa del deceso del exfutbolista, y su respuesta fue categórica: «Maradona murió como consecuencia de un evento cardíaco».
De todas maneras, Iglesias remarcó que «no se pudo establecer con certeza cuál fue el motivo de esa descompensación», y añadió que «solamente se pudo probar que hubo una isquemia y una arritmia, sin poder establecerse el orden de aparición de cada una, pero fue algo agudo».
Posteriormente, el cardiólogo respaldó el plan farmacológico de Cosachov, apuntado en su momento por ese tema específico, y refirió que «no guarda relación con el evento cardíaco».
Por su parte, el perito Antonio Maya -ex integrante del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación- se expidió en el mismo sentido durante su declaración, y aseveró que la muerte de Maradona era «imprevisible», al tratarse de un evento agudo.
«La muerte de Maradona fue responsabilidad de Maradona», ya que «no se dejaba revisar», indicó Maya, un profesional de dilatada trayectoria, designado por Leopoldo Luque, médico personal del exjugador.
«Murió inesperadamente, de golpe», ratificó Maya y consideró que «las señales que podían haber detectado un malestar exigían mínimamente que el médico pudiera ver al paciente. Ese acto es una manifestación de autonomía. Por eso la muerte de Maradona es responsabilidad de Maradona. No culpa, sino responsabilidad».
Asimismo, ambos peritos coincidieron en que, si bien Maradona había tenido algunos episodios de naturaleza cardíaca con anterioridad, para el año 2020 «no tenía ninguna patología cardíaca activa», según los estudios recabados y las historias clínicas de la Clínica Ipensa y de Olivos.
Además de Luque y Cosachov también están imputados Ricardo Almirón (enfermero), Gisella Madrid (enfermera), Nancy Forlini (médica de Swiss Medical), Mariano Perroni (jefe de enfermeros), Carlos Díaz (psicólogo) y Pedro Di Spagna (médico clínico).
Agencia NA
