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lunes, 14 septiembre, 2026
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Cómo afectan las olas de calor a los neumáticos: recomendaciones de un mecánico automotriz

El mecánico Iván Cabanas explica que la presión de los neumáticos no debe modificarse en verano y que los reventones no se producen únicamente por el calor. La revisión periódica y el respeto de los valores del fabricante son las principales medidas de mantenimiento.

Las olas de calor afectan el rendimiento de los neumáticos, que son el único punto de contacto con el asfalto. Durante los meses de verano, estos soportan temperaturas elevadas, largos desplazamientos y vehículos con carga por vacaciones.

En esta época resurgen dudas sobre la presión, el desgaste y el riesgo de reventones. El mecánico Iván Cabanas (@motortips) respondió a estas preguntas en una entrevista con Moveo.

La presión no se adapta al verano: se comprueba en frío

Una creencia extendida es que con el aumento de temperaturas debe modificarse la presión de los neumáticos. «Nada más lejos», advirtió Cabanas. Los fabricantes y organismos especializados indican que la presión recomendada es la misma en cualquier época del año.

«Para comprobarla, la presión se mira siempre con el coche parado y a temperatura ambiente», resumió el mecánico. Explicó que el problema no es la dilatación del aire por el calor, sino que muchos conductores pasan meses sin revisar las ruedas: «El error más común es, directamente, no comprobar la presión de manera habitual; al final llegan al taller con un desgaste irregular provocado por circular con poca presión».

La DGT y el RACE recuerdan que las cifras del fabricante están calculadas para que el neumático alcance su presión de funcionamiento cuando está rodando. Por eso nunca debe desinflarse una rueda caliente para dejarla en el valor recomendado, ya que al enfriarse quedará por debajo de la presión adecuada.

Antes de un viaje largo también conviene consultar la presión específica para el vehículo cargado. Esa información suele aparecer en el marco de la puerta del conductor o en la tapa del depósito de combustible y, normalmente, es superior a la recomendada para circular con poca carga.

El calor acelera el desgaste, pero no suele provocar reventones

Cuando el termómetro se dispara, el asfalto puede alcanzar temperaturas muy superiores a las del aire: esa combinación hace que el caucho trabaje en condiciones más exigentes y se desgaste con mayor rapidez, especialmente si la presión no es la correcta.

«Con calor el neumático sufre más y se gasta mucho más», explicó Cabanas. También advirtió que un exceso de presión no es una buena idea. «El neumático no pisa toda la banda de rodadura, pierde agarre y se desgasta de forma irregular».

A pesar de ello, el mecánico desmintió otro mito del verano: el del reventón provocado únicamente por el calor. «Los reventones son casi imposibles solo por un problema de presión. Normalmente se producen por neumáticos muy viejos, de baja calidad o por un impacto fuerte contra un bache que daña la estructura interior».

La DGT insiste en revisar periódicamente el estado del neumático, comprobar que el dibujo mantiene la profundidad mínima legal y sustituir aquellas cubiertas que presenten grietas, deformaciones o signos evidentes de envejecimiento.

¿Los neumáticos All Season sufren más en verano?

Los neumáticos Todo Tiempo o ‘All Season’ son una opción frecuente porque evitan cambiar de ruedas entre invierno y verano; sin embargo, no todos trabajan igual según el clima.

En regiones con temperaturas moderadas ofrecen un rendimiento equilibrado durante todo el año. «En Galicia son los más utilizados», explicó Cabanas. Sin embargo, el experto considera que en las zonas más calurosas del país pueden no ser la opción más adecuada, ya que sus compuestos están diseñados para mantener un buen comportamiento también en invierno y pueden desgastarse antes cuando ruedan durante semanas sobre asfaltos muy calientes.

Eso no quiere decir que no sean seguros, sino que conviene vigilar con mayor frecuencia tanto la presión como el estado del dibujo si el vehículo circula habitualmente por zonas donde el calor es intenso.

Los autos eléctricos castigan más los neumáticos

El aumento de las ventas de vehículos electrificados también ha cambiado, en parte, el trabajo que deben soportar los neumáticos. El mayor peso de las baterías y la entrega instantánea de par en este tipo de coches hacen que sufran un esfuerzo adicional, especialmente durante las aceleraciones. «Por eso aparecieron neumáticos específicos para coches eléctricos», explicó Cabanas.

Estas cubiertas cuentan con estructuras reforzadas para soportar mayores cargas y están diseñadas para ofrecer una mayor resistencia al desgaste. Aun así, el mecánico insiste en que la clave sigue siendo la misma que en cualquier otro vehículo: mantener siempre la presión recomendada por el fabricante.

Desgastarse más no significa que un neumático sea peor

Existe otra idea extendida que tampoco siempre es cierta: pensar que un neumático que dura muchos kilómetros es necesariamente mejor. «Que un neumático se gaste antes no significa que sea peor, al contrario; un neumático que ofrece mucho agarre tiene que ir dejando parte de su goma sobre el asfalto y, por eso, los deportivos suelen desgastarse más rápido», explicó Cabanas.

La diferencia entre viajar con seguridad o acortar la vida útil de los neumáticos no depende de modificar la presión cuando llega el verano o una ola de calor. Lo más seguro es comprobar las presiones regularmente, respetar los valores que indica el fabricante y no descuidar el estado de las ruedas, que siguen siendo el único punto de contacto entre el coche y la carretera.

Cecilia Velázquez

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