La Fe.Li.Pe reúne a vecinos en los galpones del ferrocarril, con asado y caminata por las vías como actividades paralelas.
La Feria del Libro de Pergamino (Fe.Li.Pe) se lleva a cabo en los galpones del ferrocarril remozados de la ciudad. Como parte de las actividades, un grupo de asistentes realizó una caminata por las vías del tren y compartió un asado en un patio cercano.
El sol de la siesta reunió a los participantes al aire libre. La caminata por las vías, una práctica común en la zona, se desarrolló sin incidentes. Los asistentes mencionaron que en su infancia se transmitía la creencia de que pisar los rieles electrificados podía causar la muerte, aunque no hay registro de tales eventos.
El asado se realizó en un patio con durazneros, ciruelos y un árbol de palta que, según el dueño de casa, este año produjo seis paltas de gran tamaño. La reunión incluyó brindis por los asadores, la feria, la literatura, los amigos y la madre del anfitrión, quien preparó limonada casera.
En el patio hay varios autos estacionados desde hace años, tras el fallecimiento del abuelo del dueño. En las junturas de los vehículos crecieron plantas a partir de semillas traídas por el viento.
Al llegar al centro cultural donde se desarrolla la feria, los caminantes observaron el cartel original de la antigua estación Pergamino. Una persona pintó una panza a la letra ‘p’, transformándola en ‘b’. Los asistentes comentaron la intervención.
Uno de los participantes mostró una foto de su primera visita a la ciudad, hace más de diez años, en el mismo cartel sin intervenir. El grupo recordó a personas que ya no ven con frecuencia.
Durante la caminata, uno de los asistentes relató que el día anterior se encontró en la peatonal con una mujer de su pueblo natal. La mujer le preguntó por su madre. El relato incluyó que el marido de ella ganó el Gordo de Navidad cuando el narrador cursaba la primaria, y que gracias a eso su padre consiguió el trabajo que el flamante millonario dejó el lunes siguiente. La familia cambió perros galgos por caballos tras el premio.
El grupo se detuvo al sol, recostado contra una locomotora en la que varios niños trepaban y conversaban.
