Un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) indica que los jubilados argentinos perdieron un 23% de su poder adquisitivo desde 2023, con una pérdida promedio de 7,3 millones de pesos. El documento también detalla el aumento del endeudamiento y la participación en el mercado laboral informal.
Un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) señala que los jubilados argentinos perdieron un 23% de su poder adquisitivo respecto de 2023. En promedio, la pérdida acumulada asciende a 7,3 millones de pesos. Los que perciben la jubilación mínima registraron una caída del 30% en su poder de compra, equivalente a 8,4 jubilaciones de 2023.
Según el informe, el 63% de los jubilados percibe la mínima de $420.000, considerando el bono de $70.000 congelado desde marzo de 2024. Natalia Pérez Barreda, miembro de MATE, declaró: “El 63% de los jubilados y jubiladas percibe la mínima de $ 420 mil, considerando el bono de $ 70 mil congelado hace dos años y medio, monto que no llega a los umbrales de la pobreza. A esto le podemos sumar el deterioro de las prestaciones del PAMI y el ajuste en medicamentos, lo que redunda en adultos mayores en situaciones de vulnerabilidad extrema”.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicó que si el bono previsional de $70.000 se hubiera actualizado con la fórmula jubilatoria, en junio de 2026 debería haber sido de $209.991. Esta decisión implicó una pérdida de $2.225.714 por jubilado entre abril de 2024 y junio de 2026. En Argentina hay más de 6 millones de jubilados, y casi 5 millones son atendidos por el PAMI.
Pérez Barreda agregó: “Esta evolución de las jubilaciones es la consecuencia lógica de un modelo centrado en el ajuste fiscal. Las jubilaciones, junto con la obra pública y otros programas sociales, son el rubro con mayor ajuste presupuestario”.
Con el cambio de gobierno se eliminó el reintegro del IVA para jubilados que cobraban hasta tres haberes mínimos (86% del total), lo que afectó a 5,2 millones de personas, según el CEPA.
De acuerdo al régimen de movilidad jubilatoria aprobado por decreto, las jubilaciones aumentarán 2,1% en septiembre de 2026, en línea con la inflación de julio. La mínima será de $428.590, que sumado al bono de $70.000, el haber total ascendería a $498.590.
El informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia indica que la irregularidad en el pago de deudas de los jubilados alcanzó el 11,4% en mayo de 2026, frente al 4,1% en mayo de 2025. Desde el cuarto trimestre de 2022, crece la cantidad de jubilados que recurren a ahorros (35%), préstamos en entidades financieras (14,4%), ayudas de familiares (14%), venta de pertenencias (10,4%), donaciones de conocidos (9%) e instituciones (7,8%) para llegar a fin de mes.
El informe del Banco Provincia también advierte que la pérdida de poder adquisitivo podría ser mayor, ya que el Índice de Precios al Consumidor no distingue el peso específico de bienes y servicios relevantes para los adultos mayores, como medicamentos, atención de la salud, alimentos y servicios básicos, cuyos precios aumentaron en algunos períodos por encima del promedio general.
En el primer trimestre de 2026, el 12,6% de las personas de 66 años o más forman parte del “desempleo blue”, récord desde 2017, según el Instituto Argentina Grande (IAG). Este indicador suma al dato oficial del Indec la categoría de “desempleado ampliado” para personas mayores que buscan trabajo, trabajaron ninguna o muy pocas horas la última semana, y lo hicieron en una actividad desprotegida. Los jubilados con trabajo desprotegido representaron un 7,7% en el primer trimestre de 2026 (cerca de 42.000 personas), frente al 3,8% en el mismo período de 2025 (19.700 personas).
La canasta básica de un jubilado alcanzó un valor de $1.824.682 en marzo de 2026, lo que implicó un aumento del 20,51% respecto de la medición anterior, según la Defensoría de la Tercera Edad. Con la jubilación mínima más el bono de $70.000 se cubre solo una cuarta parte de la canasta. Los gastos en medicamentos insumen $503.600, alimentación $410.640, vivienda $360.150 y servicios $151.350.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa para estimular el crédito hipotecario utilizando el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Los bancos podrán tomar esos fondos a través de licitaciones y solo podrán aplicarlos a préstamos para la adquisición de viviendas. Caputo explicó que el bajo volumen de créditos hipotecarios se debe al fondeo de los bancos: “Reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo”. El FGS subastará plazos fijos a los bancos a plazos de 1 y 5 años. El monto total disponible es de $2 billones (unos US$1.500 millones). La tasa mínima será de UVA + 2,5% para colocaciones a un año y de UVA + 4,5% para cinco años.
