Cada 25 de julio, el calendario católico conmemora a Santiago el Mayor, apóstol, patrono de España, junto a otros santos y beatos.
El santoral católico celebra este sábado 25 de julio a Santiago el Mayor, apóstol, hijo de Zebedeo y hermano de San Juan Evangelista. Según la tradición, fue testigo de la transfiguración y de la agonía de Jesús, y fue decapitado por Herodes Agripa poco antes de la Pascua, convirtiéndose en el primer apóstol mártir.
Además de Santiago el Mayor, la Iglesia conmemora en esta fecha a los siguientes santos y beatos:
- Santa Glodesindis (siglo VI)
- Santa Olimpíada de Nicomedia (siglo V)
- Beato Juan Soreth (siglo XV)
- San Magnerico de Tréveris (siglo VI)
- Beato Miguel Ludovico Brulard (siglo XVIII)
- Beato Antonio Lucci de Bobino (siglo XVIII)
- Beato Pedro de Mogliano Corradini (siglo XV)
- Beata María Teresa Kowalska (siglo XX)
- Beata María del Carmen Sallés y Barangueras (siglo XX)
- Santa Carmen Sallés (siglo XX)
Diferencia entre beatos y santos
La Iglesia católica y la ortodoxa utilizan la canonización para declarar santo a una persona fallecida que, durante su vida, realizó sacrificios o estuvo vinculada a un evento divino en favor de la Iglesia. La canonización implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y autoriza su veneración pública.
Durante los primeros siglos del cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin un proceso formal; este cambio ocurrió en la Edad Media. En el catolicismo, la Iglesia realiza una investigación exhaustiva de la vida del candidato.
Existen cuatro vías para el nombramiento: las virtudes heroicas, el martirio, las causas excepcionales confirmadas por culto antiguo y fuentes escritas, y el ofrecimiento de la vida. Se evalúa si la persona vivió las virtudes cristianas en grado heroico o si sufrió martirio por su fe; además, se requiere al menos dos milagros (o uno en caso de mártir).
El catolicismo en cifras
Según el Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano, hay más de 1.360 millones de católicos en el mundo. América concentra casi la mitad de los católicos, con más de una cuarta parte en Sudamérica. En los últimos años, el Vaticano reportó un aumento significativo de católicos en Asia (especialmente Medio Oriente) y África, mientras que en Europa la cifra disminuye y en Oceanía se mantiene estable.
