La Selección Argentina se medirá ante Inglaterra en el Mundial 2026, en un encuentro que evoca la memoria de la Guerra de Malvinas y el legado de México 1986.
La Selección Argentina de fútbol, dirigida por Lionel Scaloni, se enfrentará mañana a Inglaterra en el marco del Mundial 2026, en Atlanta. El partido reaviva en el imaginario popular argentino la memoria de la Guerra de Malvinas (1982) y el triunfo de México 1986, cuando Diego Maradona lideró una victoria que significó una catarsis colectiva.
Desde el inicio del ciclo Scaloni, el cuerpo técnico y los jugadores han mantenido una postura de no involucrarse en temas políticos. Rodrigo De Paul declaró en el pasado: «Somos futbolistas, no nos metemos en política». Sin embargo, la carga simbólica del rival genera expectativas en la sociedad argentina, que históricamente ha asociado este enfrentamiento con un significado que trasciende lo deportivo.
En la previa, Scaloni afirmó: «Es un partido de fútbol. El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa». Julián Álvarez sostuvo que «no deja de ser un partido». Por su parte, De Paul confesó: «Todos saben que este tipo de partidos me encantan, me motivan porque tienen un condimento especial que me despiertan un montón de cosas». Alexis Mac Allister, quien juega en el fútbol inglés, señaló: «Inspirarse en lo que hizo Diego es complicado, quizá solo Leo (Messi) puede hacer lo que él hizo. Estos días empiezan a aparecer videos del 86 que a uno obviamente lo ayudan. Es una bandera muy importante para el país». Mac Allister añadió: «Somos súper argentinos, amamos a nuestro país y queremos representar a la selección de la mejor manera».
El partido se disputará en Atlanta y representa una instancia clave en el Mundial 2026. El resultado podría generar una reacción emocional en la población argentina, aunque los jugadores insisten en separar el fútbol de la política.
