El gobierno de Javier Milei y la administración de Donald Trump fueron los únicos miembros de la Media Freedom Coalition que no adhirieron a la declaración de mayo de 2025, que destaca el rol de los periodistas en conflictos y alerta sobre censura estatal.
El gobierno de Javier Milei, en representación de Argentina, no firmó la declaración de 2025 de la Media Freedom Coalition (MFC) en favor de la libertad de prensa. Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, tampoco adhirió al documento. Ambos países son miembros de la coalición, pero fueron los únicos que no rubricaron el texto emitido en mayo pasado.
La Media Freedom Coalition es una alianza de países creada en julio de 2019, que actualmente cuenta con 51 miembros y funciona bajo la copresidencia de Finlandia y Reino Unido. Según su página web, la organización defiende la libertad de prensa a nivel nacional e internacional, vela por la seguridad de los periodistas y exige responsabilidades a quienes obstaculizan su labor.
La declaración no firmada reconoce el “papel vital, aunque cada vez más peligroso” de los periodistas y trabajadores de medios en situaciones de conflicto, así como “el importante vínculo entre la prensa libre y la seguridad tanto global como nacional”. El texto sostiene que “medios de comunicación libres, independientes y pluralistas pueden hacer una importante contribución tanto a conseguir como a mantener la paz”.
Además, subraya la importancia de la cobertura de medios independientes para proporcionar información “precisa y oportuna”, especialmente para comunidades afectadas por conflictos. “Los informes veraces y puntuales pueden salvar vidas y proteger los medios de subsistencia. El periodismo de interés público fortalece la integridad de la información y actúa como defensa contra la desinformación y la propaganda”, señala el documento.
El texto también cita datos del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), que registró 129 periodistas y trabajadores de prensa asesinados en 2025, el año más mortífero desde que el comité comenzó a recopilar datos. La declaración afirma que “el peligro al que se enfrentan va en aumento” y que, aunque los reporteros están protegidos por el derecho internacional humanitario, “donde antes un chaleco con la palabra ‘PRENSA’ ofrecía protección, ahora suele ser visto como un objetivo”.
Asimismo, advierte sobre un “creciente acoso online” a periodistas, especialmente mujeres, y señala que las organizaciones de medios enfrentan “una creciente censura estatal, mayores presiones financieras, un aumento significativo de la desinformación que socava la confianza pública y los desafíos que plantean las nuevas tecnologías, incluida la IA”.
La declaración concluye que “la libertad de prensa a nivel mundial está siendo objeto del ataque más sostenido en décadas” y hace un llamamiento a los Estados para que apoyen a una prensa libre e independiente, protejan a quienes informan desde áreas de conflicto y trabajen para acabar con la impunidad de los crímenes contra periodistas.
Desde el inicio de su gestión, el presidente Milei y funcionarios de su gobierno realizaron declaraciones críticas hacia la prensa. Este año, el Presidente y su hermana, la secretaria general Karina Milei, ordenaron el cierre de la sala de prensa de la Casa Rosada, basado en una denuncia sobre supuesto espionaje de periodistas que fue desestimada por la Justicia federal. La sala fue reabierta posteriormente, pero se implementaron restricciones en la actividad de los periodistas acreditados.
Entre los países que firmaron la declaración se encuentran Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Costa Rica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, España, Suecia, Suiza, Ucrania, Uruguay y Reino Unido, entre otros.
