El Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES) comenzó a aplicarse en varios aeropuertos del espacio Schengen, generando filas de hasta cinco horas para ciudadanos no comunitarios.
El Sistema Europeo de Entrada y Salida (EES) entró en vigor en varios aeropuertos de la Unión Europea, afectando a los viajeros que no residen legalmente en el espacio Schengen. El sistema, que reemplaza el sellado manual del pasaporte por un registro digital biométrico, busca mejorar la seguridad y combatir la inmigración irregular, según informaron fuentes oficiales.
En aeropuertos de España, Portugal, Italia, Grecia y Bélgica, se registraron demoras de hasta cinco horas en los controles fronterizos para ciudadanos no europeos. Los aeropuertos más afectados incluyen Palma de Mallorca, Tenerife Sur, Lisboa, Roma y Bruselas, según reportes de medios locales.
El EES recopila fotografía facial, huellas dactilares y datos del documento de viaje de cada ciudadano no residente que ingrese al espacio Schengen por hasta 90 días. Para estancias superiores, se requiere un permiso de residencia. El proceso digital es más lento que el sellado manual, especialmente en el primer registro, cuando se deben capturar los datos biométricos. Si el sistema falla, se recurre a un control manual que prolonga aún más la espera.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (AITA) solicitó a la Comisión Europea postergar la implementación del sistema o permitir suspensiones temporales cuando las filas sean excesivamente largas. Las aerolíneas señalaron falta de personal y problemas técnicos recurrentes en los quioscos de registro automáticos.
La Comisión Europea rechazó la suspensión generalizada. En un comunicado, afirmó que el EES es un instrumento esencial para la seguridad europea y que ya se registraron más de 100 millones de movimientos fronterizos, detectándose varias decenas de casos de incumplimiento de las normas de estancia, principalmente por exceder los 90 días permitidos para turistas. La Comisión reconoció problemas en aproximadamente 20 pasos fronterizos, pero indicó que el sistema permite excepciones específicas en algunos casos.
También se reportaron demoras en el puerto británico de Dover y en el Eurotúnel, que conecta Calais (Francia) con Folkestone (Inglaterra). Los ciudadanos de la Unión Europea no están sujetos a estos registros.
Fuentes comunitarias señalaron que los problemas se resolverán a medida que los sistemas informáticos se corrijan y el personal adquiera experiencia. Recomendaron a los viajeros llegar al control fronterizo varias horas antes de lo habitual y consultar la información publicada en los sitios web de los aeropuertos.
