Un crucero con 149 pasajeros de 23 nacionalidades, que partió desde Ushuaia, quedó varado frente a Cabo Verde tras un brote de hantavirus que dejó tres muertos y cinco infectados. La OMS y España autorizaron su llegada a Canarias, pero el presidente del archipiélago rechaza recibirlo por falta de información técnica.
Un crucero que partió desde Ushuaia, Argentina, el pasado 1° de abril, se encuentra en el centro de una alerta sanitaria internacional tras un brote de hantavirus que ya causó al menos tres muertos y cinco infectados a bordo. La embarcación, de la compañía Oceanwide Expeditions, está varada desde hace tres días frente al puerto de Praia, capital de Cabo Verde, en África.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) acordó el martes con España que el crucero polar continúe su trayecto hacia las islas Canarias, donde desembarcarían los 149 viajeros de 23 nacionalidades. Sin embargo, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, rechaza recibir al barco afectado por hantavirus, pese a la decisión del gobierno central.
“Esta medida no se basa en ningún criterio técnico, ni existe información suficiente para tranquilizar al público o garantizar su seguridad”, declaró Clavijo. El funcionario reclamó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: “Canarias actúa siempre con responsabilidad, pero no puede aceptar decisiones tomadas de espaldas a las instituciones canarias y sin suficiente información a la población”.
A bordo hay turistas y tripulación de 23 nacionalidades, bajo un protocolo de emergencia activado en su nivel más alto —el nivel 3 del plan Shield—, que implica medidas de aislamiento, controles sanitarios estrictos, monitoreo permanente y la imposibilidad de desembarcar sin autorización de las autoridades locales.
El foco se detectó en el crucero MV Hondius. El primer caso fue el de un pasajero de 70 años que desarrolló síntomas durante la travesía y murió en el barco. Su cuerpo fue trasladado luego a la isla de Santa Elena. Su esposa, de 69 años, también se contagió y falleció tras ser evacuada a un hospital en Johannesburgo. Ambos eran oriundos de los Países Bajos. La tercera víctima fatal seguiría a bordo del buque, según las primeras informaciones.
Desde la OMS buscaron llevar tranquilidad al señalar que el riesgo para la población general es bajo. “No hay ningún motivo para ceder al pánico, ni para imponer restricciones de viaje”, indicaron, y remarcaron que el virus no se transmite fácilmente entre personas.
En Argentina, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego aseguró que no existen casos confirmados en la provincia ni vínculo epidemiológico con el brote detectado en el crucero. También recordó que las zonas endémicas del hantavirus en el país se concentran principalmente en regiones cordilleranas de Neuquén, Río Negro y Chubut. El Ministerio de Salud de la Nación informó este lunes que mantiene un monitoreo permanente de los casos reportados en el crucero, con el fin de recaudar información, acompañar la investigación e indagar en los antecedentes.
El hantavirus es una enfermedad viral grave que se transmite a los humanos por el contacto con roedores infectados, especialmente a través de partículas presentes en su orina, saliva o heces. Los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe —fiebre, dolores musculares, náuseas—, pero en los casos más severos puede evolucionar rápidamente hacia un cuadro respiratorio crítico, con acumulación de líquido en los pulmones y riesgo de shock.
El episodio en el crucero ocurre en un contexto de aumento de casos en Argentina, donde en 2025 se registraron al menos 22 muertes por esta infección, lo que llevó a reforzar las alertas sanitarias y el monitoreo epidemiológico.
