La Policía Federal Argentina allanó la sede de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera (ACTC) en el barrio porteño de Caballito, así como los talleres de ocho equipos de la categoría, en el marco de una investigación por presunta violación de la ley de marcas.
La Policía Federal Argentina (PFA) allanó la sede de la entidad que agrupa a propietarios y pilotos de la categoría más popular del automovilismo argentino: el Turismo Carretera. El operativo fue ordenado por el juez federal Daniel Rafecas, que investiga a los directivos de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera (ACTC) por la presunta violación de la ley de marcas.
Según fuentes de la investigación, la causa comenzó a partir de una denuncia en la que se expuso la disputa empresarial relacionada con el tema de marcas de repuestos que se usan en los autos de competición. A partir de las pruebas incorporadas en el expediente, se determinará si hubo responsabilidad de los dirigentes en la maniobra denunciada.
Ayer, por la tarde, los detectives de la División Delitos Fiscales de la PFA irrumpieron en la sede de la ACTC, situada en Bogotá 166, en Caballito, y secuestraron documentación guardada en archivos digitales y de papel, además de computadoras. Con esos elementos, los funcionarios judiciales y policiales se enfocarán en tratar de reconstruir y establecer los posibles circuitos de los repuestos con marcas apócrifas.
La orden de requisa incluyó las oficinas de la Asociación de Corredores y Propietarios de Automóviles de Competición (Acpac). La investigación incluyó allanamientos en ocho talleres de equipos de competición del TC, situados en Malagueño, General Baldissera (Córdoba), Esteban Echeverría, Mar del Plata, Ramos Mejía, Arrecifes y Gualeguaychú.
No se trata del único expediente contra los máximos responsables de la entidad rectora de la categoría más popular del automovilismo argentino. Hace quince días, en otro sumario que se instruye en un juzgado federal de La Plata, el juez Alejo Ramos Padilla dictó los procesamientos de Hugo Héctor Mazzacane, actual presidente de la ACTC, y de su hijo, Gastón Hugo Mazzacane, piloto de la categoría, y de otros integrantes de la familia y empresarios por su presunta responsabilidad en el delito de evasión tributaria e insolvencia fiscal fraudulenta.
Según fuentes judiciales, la deuda investigada superaba los 5500 millones de pesos en el período 2021 a 2023 y llegaría a más de 8000 millones de pesos si se agrega el período 2024. Según un dictamen del Ministerio Público Fiscal, la maniobra investigada consistía en usar empresas vinculadas, contabilidad paralela y operaciones en efectivo para ocultar ingresos y vaciar la empresa principal. El objetivo habría sido evitar el pago de impuestos y frustrar el cobro por parte del Estado, generando una “aparente insolvencia”, según se consignó en la resolución.
Además de ser la categoría más popular del automovilismo argentino, el TC fue considerado en el Libro Guinness de los récords como el campeonato de automóviles de competición más antiguo del mundo, debido a que se realiza desde 1939 en forma oficial con la actual denominación.
