El Sumo Pontífice anunció que se someterá a una cirugía en los próximos días para extirpar un nódulo pulmonar. El post-operatorio está previsto en una semana, según informó el Vaticano.
El papa León XIV anunció este domingo que se someterá en los próximos días a una intervención quirúrgica para extirpar un nódulo pulmonar, a menos de un mes del viaje que tiene previsto realizar a la Argentina.
La afección, comúnmente conocida como una «mancha en el pulmón», suele detectarse mediante estudios por imágenes y puede tener causas benignas o malignas.
Un nódulo pulmonar es un pequeño bulto que aparece en una radiografía o una tomografía computarizada de tórax. Se observa como una mancha blanca sobre el tejido pulmonar normal y, en general, mide hasta 30 milímetros de diámetro.
Según la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), las causas de un nódulo pulmonar solitario se dividen en dos grandes grupos: benignas y malignas.
Entre las causas benignas se encuentran distintas infecciones respiratorias, tumores benignos como los hamartomas, trastornos vasculares, ganglios linfáticos y quistes broncogénicos.
Sin embargo, los especialistas advierten que en algunos casos un nódulo puede ser el primer signo de un cáncer de pulmón. Por esa razón, su detección temprana resulta clave para definir el tratamiento.
El riesgo de que un nódulo sea canceroso aumenta en personas fumadoras o exfumadoras, mayores de 65 años, pacientes que recibieron radioterapia sobre el tórax o quienes estuvieron expuestos al amianto, al gas radón o al humo de segunda mano.
Cómo es la operación
Para los nódulos de mayor tamaño o aquellos que presentan características sospechosas de ser cancerosos el tratamiento suele incluir una cirugía destinada a extirparlo. El procedimiento principal se denomina resección pulmonar.
Aunque el Vaticano no dio detalles técnicos de la intervención, las prácticas habituales para este tipo de cuadros indican que actualmente la mayoría de estas cirugías se realizan mediante técnicas mínimamente invasivas. Entre ellas sobresale la cirugía torácica asistida por video, conocida como Cirugía de Toracoscopia Asistida por Video (VATS).
Según el Hospital Italiano, este procedimiento se realiza bajo anestesia general o total, con intubación de la vía aérea para que el paciente pueda respirar durante la misma. Se utilizan pequeñas incisiones en el costado del tórax para insertar una cámara y otras herramientas. Debido a que es mínimamente invasiva, generalmente permite a los pacientes recuperarse rápidamente.
La alternativa tradicional es la toracotomía, también llamada cirugía abierta. En ese caso, el acceso al pulmón requiere una incisión de aproximadamente 20 a 25 centímetros en el costado del tórax y la apertura de la caja torácica. Se trata de un procedimiento más invasivo, cuya recuperación puede extenderse durante varias semanas o incluso más tiempo.
La duración de la recuperación depende de varios factores, entre ellos el tipo de cirugía realizada, la extensión de la resección y la evolución clínica posterior. La literatura médica señala que los pacientes sometidos a una resección pulmonar suelen permanecer internados alrededor de diez días.
El director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, precisó que el post-operatorio del papa León XIV será de una semana.
