El juicio por la balacera que mató a Gabriela Pérez (22) en el Club Yapeyú el 9 de septiembre de 2023 comenzó el martes en la Cámara 3ª del Crimen de Córdoba. El caso revela un entramado de conflictos entre gremios, barras bravas y vínculos políticos.
El juicio por el homicidio de Gabriela Pérez, ocurrido el 9 de septiembre de 2023 en el Club Yapeyú de la ciudad de Córdoba, comenzó el martes pasado en la Cámara 3ª del Crimen, integrada por los vocales Gustavo Ispani (presidente), María de los Ángeles Palacio, Leandro Quijada y ocho jurados populares. La víctima, de 22 años, era empleada de una empresa de limpieza y murió tras recibir un disparo en la clavícula izquierda mientras asistía a un almuerzo organizado por el Sindicato de Obreros y Empleados de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines de Córdoba (Soelsac).
La acusación sostiene que el ataque se produjo en el marco de una disputa entre el Soelsac, que lidera Sergio Fittipaldi, y el Sindicato Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac), cuyo secretario general es Franco Saillén. Según declaraciones de Fittipaldi, Saillén habría apoyado a una lista opositora en las elecciones gremiales de 2023. El Soelsac cuenta con unos 20.000 afiliados en la provincia, mientras que el Surrbac tiene alrededor de 3.000 en la capital.
El acusado principal del homicidio es Gustavo Omar Herrera, hermano de la víctima, de 39 años, con antecedentes penales por robos calificados. Se le atribuye haber disparado contra la fachada del club con una pistola 9 mm, por lo que habría recibido 300 dólares falsos. Adrián Ezequiel Vallejos, alias “Petaca”, está acusado como partícipe necesario; es allegado a la barra brava de Talleres y tiene antecedentes. Un tercer imputado, Luis Mendoza, permanece prófugo.
La fiscal Laura Battistelli afirmó durante la presentación del caso: “Gabriela muere producto de una guerra sindical que no se desató el día de la muerte. Acá vemos luchas armadas, no democráticas”. También señaló que “los barrabravas son la mano de obra mercenaria”. En tanto, la instrucción de la causa estuvo a cargo de la fiscal Silvana Fernández, con lineamientos del fiscal General Adjunto, Héctor David.
El viudo de Gabriela, Rodrigo Agustín Rivera, declaró que ella asistió al almuerzo porque le advirtieron que, de no hacerlo, perdería su trabajo. En ese momento se desempeñaba en la residencia municipal Padre Lamónaca.
Entre los testigos citados en las primeras audiencias se encuentra Hugo “Ciego” Cardozo, referente de la barra “La Fiel” de Talleres, quien afirmó que los disparos estaban dirigidos a él por haberse sumado al sector de Fittipaldi. Cardozo relató amenazas telefónicas y persecuciones previas al ataque. El líder de la barra es Fernando Larraonda, alias “Paisa”, vinculado al Surrbac.
La causa también menciona a otros integrantes de la barra con antecedentes, como Federico Pacheco, condenado por homicidio, y Walter “el Toro” Aguilera, quien fue torturado en prisión. Además, se difundió un audio de Darío Cáceres, preso por narcotráfico, con mensajes intimidatorios hacia Cardozo.
El juicio busca determinar la responsabilidad de los acusados en el homicidio de Gabriela Pérez y en la balacera contra el Club Yapeyú, en un contexto de disputas por el control territorial y de recursos entre los sindicatos mencionados.
