Un informe de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba indica que una persona jubilada necesitó $692.019,38 en julio de 2026 para cubrir sus gastos mensuales, mientras que el haber mínimo con bono fue de $481.989,33, dejando una diferencia de $210.030.
La jubilación mínima nacional no alcanza para cubrir las necesidades básicas de los adultos mayores en Córdoba. Según el último informe de la Defensoría del Pueblo de la Provincia, una persona jubilada necesitó $692.019,38 durante julio de 2026 para afrontar sus gastos mensuales, mientras que el ingreso de bolsillo de quienes cobran el haber mínimo fue de $481.989,33, considerando el bono extraordinario de $70.000.
La diferencia asciende a $210.030, por lo que el ingreso previsional cubre el 69,65% del costo de vida estimado para una persona mayor. El estudio contempla gastos de alimentación, medicamentos, limpieza, aseo personal, servicios públicos, recreación, transporte y vestimenta. No incluye el alquiler, por lo que quienes deben afrontar ese gasto necesitan ingresos más altos para sostener un nivel de vida básico.
Declaraciones de la Defensoría del Pueblo
Alejandra Arias, integrante del Área de Estadísticas de la Defensoría, explicó en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM): «La canasta que nosotros construimos de $692.000 de gastos mensuales para una persona mayor no alcanza a ser cubierta con un ingreso como la jubilación mínima nacional, incluido el bono. Los $481.000 de la jubilación alcanzan a cubrir poco menos del 70% y queda un 30% de esos gastos de las personas mayores sin poder cubrirse con sus ingresos propios».
Según Arias, la consecuencia inmediata es que muchos jubilados deben modificar sus hábitos: «Cuando las personas no logran cubrir sus gastos, tienen que reducirlos aún más porque estos $692.000 ya son gastos modestos. Tienen que reducirlos o bien pedir asistencia de sus seres más cercanos. Principalmente suele ocurrir con los hijos».
La Defensoría señaló que cada vez son más los jubilados que necesitan apoyo económico de familiares para completar el mes. Quienes no cuentan con esa posibilidad terminan ajustando gastos esenciales. Arias indicó que esta situación ya había sido detectada en relevamientos anteriores: «La otra alternativa es recortar gastos. Las personas mayores aducían que veían recortados alimentos o medicación».
En el informe, entre quienes reconocieron que sus ingresos no alcanzaban, el 91% dijo haber reducido algún consumo, principalmente alimentos y medicamentos.
Composición de la canasta
El estudio muestra que los medicamentos representan el principal gasto para una persona mayor: $194.855 mensuales. Le siguen los alimentos ($157.936) y los servicios públicos ($115.239). Entre los tres concentran el 67,63% del costo total de la canasta.
Arias explicó que los jubilados priorizan qué remedios comprar según el nivel de cobertura de PAMI: «Las personas toman distintas estrategias, como elegir primero comprar aquellos remedios sobre los cuales tienen mayor porcentaje de cobertura por PAMI y quizás dejar como última alternativa aquellos que tienen que costear en mayor proporción». El informe estima que el gasto en medicamentos equivale al 40,43% de toda la jubilación mínima.
Alquiler y actualización del bono
El documento aclara que la medición no contempla el alquiler de la vivienda, por lo que la brecha entre ingresos y gastos sería mayor para quienes no son propietarios. «Si un adulto mayor tuviera que agregar un costo de alquiler, posiblemente estaríamos hablando de un monto muchísimo más alto», afirmó Arias.
El defensor adjunto de la Defensoría del Pueblo, Carlos Galoppo, reclamó una actualización del bono extraordinario: «La jubilación mínima nacional cubre una porción cada vez menor de la canasta básica de las personas mayores. La Anses debe actualizar de manera urgente el bono de $70.000 para que los haberes de los jubilados y pensionados recuperen el poder adquisitivo que han perdido en los últimos dos años».
Arias coincidió en que el congelamiento del bono profundiza la pérdida de ingresos: «El bono de $70.000 está congelado desde marzo de 2024. Por más que se hagan actualizaciones periódicas sobre el haber, se sigue achatando el ingreso porque el bono permanece igual. Esa podría ser una forma de acercarnos más a cubrir el monto de esta canasta».
El informe estima que en Córdoba viven más de 513.000 jubilados y pensionados nacionales, y que alrededor de 350.000 perciben la jubilación mínima. La diferencia de más de $210.000 entre ingresos y gastos alcanza a una porción significativa de los adultos mayores de la provincia.
