El ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto, quien en 2003 reveló el pago de sobornos a legisladores durante el gobierno de Fernando De la Rúa, volvió a detallar el episodio en una entrevista y trazó paralelos con la causa Cuadernos.
Mario Pontaquarto, ex secretario parlamentario del Senado, se refirió nuevamente al episodio de las coimas que denunció en 2003, durante el gobierno de Fernando De la Rúa. Lo hizo en una entrevista con el programa Ronda de Investigación, emitido por +Perfil.
Pontaquarto relató cómo recibió dinero de la SIDE, lo trasladó a su casa y luego lo entregó al senador Emilio Cantarero. Según su testimonio, el dinero estaba destinado a asegurar la aprobación de la Ley de Reforma Laboral impulsada por la Alianza y reclamada por el Fondo Monetario Internacional.
“Hacía mucho que no hablaba de este tema, pero siempre en la Argentina nos sorprenden con situaciones parecidas a lo que fue aquella oportunidad en el 2003, cuando por primera vez, siempre digo yo, no sólo porque fue el primer arrepentido sin ley de la Argentina, sino que por primera vez la política argentina blanqueó el tema de que para sancionar leyes había coimas”, explicó.
Pontaquarto precisó que en ese momento se desempeñaba como secretario parlamentario del Senado, cargo al que accedió durante el gobierno de la Alianza. “Yo cumplía la función de ser el secretario parlamentario del Senado, había sido prosecretario parlamentario 4 años antes, elegido por mi bloque radical durante el gobierno justicialista, y cuando llegó la Alianza se me designa como secretario parlamentario”, indicó.
En su relato, mencionó una reunión en la Casa Rosada en marzo de 2000, en la que se discutió la reforma laboral. Según su reconstrucción, luego de ese encuentro, José Genoud le comunicó cuál sería su papel en la operación: “Y en el auto él me dice, te darás cuenta que lo que están pidiendo es guita. Digo, sí, claramente, la SIDE está de por medio. Y vas a ser vos la persona en la cual vas a ser el nexo entre el peronismo, nosotros y la SIDE, porque son mis personas de confianza y porque el peronismo no quiere a otra persona que no seas vos que participe de eso”.
El ex funcionario también reconoció el temor que sintió: “Estaba dentro de un sistema en el cual parecía que era una cuestión de Estado terminar haciendo eso, porque me lo pedían, porque la ley si no se hacía eso no salía, pero aparte de eso, como yo expliqué tantas veces, una vez que yo fui el designado a decir que no, mi vida duraría menos de una semana”.
Pontaquarto detalló el procedimiento de retiro del dinero: “Y ahí sacaron de adentro de la tesorería una caja, una maleta un poquito más grande y un maletín tipo Samsonite donde en los tres bártulos estaba el dinero”. Luego agregó: “Bueno, retiro el dinero, voy para el Senado”.
La sesión no se realizó en la fecha prevista, por lo que Pontaquarto llevó el dinero a su vivienda en General Rodríguez. “Yo tenía una mujer con tres hijos muy chiquitos, no quería. Y dando vueltas y vueltas y vueltas, terminé tomando la decisión de ir para mi casa”, recordó. El dinero permaneció en su vestidor durante una semana. “En el vestidor de mi casa estuvo la plata”, afirmó, y añadió: “Yo siempre pensé que estuve controlado por la SIDE todo ese tiempo, yo creo que sí, que estuve controlado”.
Una vez que la ley fue tratada, Pontaquarto llevó el dinero al domicilio del senador Emilio Cantarero. “Terminó la sesión, apenas terminó la sesión, yo me fui con mi auto, llevé el dinero a la casa de Cantarero, se lo dejé a él”, relató. Según su testimonio, Cantarero le entregó un documento con nombres de senadores y montos. “Y yo no sé por qué hizo eso que la verdad que me sorprendió hasta a mí, que me entrega como un recibo con nombres de senadores y con montos al lado”. Pontaquarto conservó ese papel y años después decidió hacer pública su denuncia.
El ex secretario parlamentario también describió las consecuencias personales tras su denuncia: “La primera etapa fue muy dura, durísima. Diez años sin trabajar, ningún empresario en la Argentina que le ha dado a una persona que haya denunciado por coimas a un gobierno por relación con la política o sin la relación le da trabajo a nadie”.
Pontaquarto destacó el trabajo de los funcionarios judiciales que impulsaron la investigación: “Rafecas y Delgado fueron, yo para mí, el trabajo que hicieron fue la columna vertebral de que se pudiera esclarecer. Tanto Rafecas como Delgado pagaron los costos”.
Al ser consultado sobre la causa Cuadernos, afirmó: “A veces lo veo parecido a lo que pasó en aquella oportunidad”. Cuestionó distintos aspectos de esa investigación y concluyó: “Es muy difícil avanzar en los casos de corrupción si no hay una independencia seria del Poder Judicial”. Sobre el expediente de Cuadernos, sostuvo: “No soy optimista con el final de la causa de Cuadernos”.
