Philippe Dilard, un granjero del centro de Francia, construyó un túnel de 14 metros bajo una carretera para que sus vacas se desplacen entre pastos sin riesgo para los animales ni para los conductores.
Philippe Dilard, un granjero del centro de Francia, construyó un túnel subterráneo para que sus vacas crucen una carretera que divide sus terrenos. La estructura, denominada “boviducto”, permite que el ganado se desplace de una parcela a otra sin necesidad de interrumpir el tráfico vehicular.
El túnel, instalado en julio, está compuesto por 14 módulos de cinco toneladas cada uno y alcanza una longitud de 14 metros. Conecta la granja con una parcela de 10 hectáreas ubicada al otro lado de la ruta. La obra se completó en cuatro días.
Antes de esta solución, Dilard debía cruzar personalmente a las vacas por la carretera, deteniendo el tránsito en cada ocasión. El nuevo sistema elimina el contacto entre animales y vehículos, lo que reduce el riesgo de accidentes.
El “boviducto” incluye barreras automáticas que regulan el acceso a las distintas zonas de pasto. Según explicó Dilard, el funcionamiento previsto es el siguiente: “Cuando vayan a la ordeña por la mañana, saldrán primero a una parcela. A las once, volverán, pasarán otra vez por la ordeña y las barreras automáticas les permitirán acceder a una nueva parcela con hierba fresca”.
El siguiente paso será la instalación de robots de ordeño y la finalización de las rampas de acceso al túnel. También resta el revestimiento del suelo para mayor comodidad de los animales. Si el calendario se cumple, el rebaño podrá acceder a los pastos a partir de marzo.
Dilard indicó que el objetivo de la obra es implementar un sistema de gestión ganadera más seguro y moderno, sin interrumpir la circulación de vehículos.
