Los avances tecnológicos permiten recrear en escenarios a músicos fallecidos mediante hologramas. Artistas como Gustavo Cerati, Whitney Houston y Tupac Shakur fueron presentados en formatos digitales. La práctica genera debates sobre consentimiento y derechos de imagen.
En Argentina, los líderes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Soda Stereo, ambos fallecidos, fueron presentados en escena mediante hologramas. En el caso del Indio Solari, la decisión fue tomada en vida, cuando la enfermedad le impidió participar en shows de los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Estos ejemplos forman parte de un fenómeno que algunos denominan necroindustria musical.
La posibilidad de vender entradas para conciertos de artistas fallecidos plantea interrogantes. Una cronista que asistió a la experiencia Soda Stereo Ecos con Gustavo Cerati como holograma describió la sensación de realidad como surrealista.
El valor artístico de estas presentaciones reside en crear una ilusión colectiva. Por un lado, se asemeja a eventos de realidad virtual o atracciones de parques de diversiones. Por otro, permite que generaciones que no conocieron a ciertos artistas puedan ver estas recreaciones.
La experiencia también genera sensaciones encontradas. La comparación con los primeros espectadores del cine, que creyeron que un tren avanzaba hacia ellos, ilustra cómo las tecnologías pueden provocar emociones por representaciones que no son reales.
El límite de esta práctica es incierto. Se plantea la posibilidad de shows holográficos de bandas como Sumo, con Luca Prodan, o la recreación de figuras como Diego Maradona, Jim Morrison o Janis Joplin.
Técnicas detrás de los hologramas
Las primeras técnicas utilizadas para colocar a personas fallecidas en shows en vivo incluían el efecto Pepper’s Ghost. Este método consiste en colocar una superficie transparente sobre el escenario, en un ángulo determinado, y proyectar una imagen o reconstrucción digital del artista sobre ella. Debido a la inclinación y el reflejo, el público percibe una figura tridimensional flotando en el escenario.
Actualmente se incorporan modelado 3D, captura de movimiento y músicos reales tocando en vivo.
Esta tendencia genera dilemas éticos sobre el consentimiento del artista y la explotación comercial de su imagen. La gestión de los derechos de propiedad intelectual suele recaer en herederos o empresas, que deben equilibrar la preservación del legado cultural con el rendimiento financiero.
Casos de artistas recreados digitalmente
- Whitney Houston: realizó una gira holográfica internacional por Europa y Estados Unidos, combinando su voz original, músicos en vivo y su recreación digital.
- María Callas: la soprano fue presentada en la gira Callas en Concierto, con una orquesta en directo y proyección digital en 3D.
- Tupac Shakur: su aparición en el festival Coachella en 2012 marcó el inicio masivo de este fenómeno, con un holograma que interactuaba con artistas en vivo.
- Roy Orbison: encabezó una gira de conciertos sin cuerpo físico, acompañado por una orquesta real.
- Michael Jackson: reapareció digitalmente en los Billboard Music Awards de 2014, interpretando la canción «Slave to the Rhythm».
- Elvis Presley: se anunció el espectáculo Elvis Evolution en Londres, que utiliza inteligencia artificial y realidad aumentada. El show generó polémica y denuncias por publicidad engañosa, ya que algunos asistentes señalaron que se trataba de pantallas y figuras físicas, no de un holograma auténtico.
